¿Qué estaban haciendo el 24 de marzo de 1976?

Por Lucrecia Bullrich De la Redacción de lanacion.comlbullrich@lanacion.com.ar / @lbullrich

Hoy los une la aspiración de llegar a la Presidencia. Hace 35 años, cuando la sombra del golpe militar más sangriento de la historia se cernía sobre el país, atravesaban situaciones dispares. Algunos eran funcionarios, otros ya militaban o empezaban la facultad y otros estaban todavía en la escuela secundaria.

En los relatos de los hombres y mujeres que en octubre competirán para suceder a Cristina Kirchner, que fueron consultados por lanacion.com para esta nota, los sentimientos se mezclan con las imágenes y hasta con los sonidos de un día tristemente imborrable.

Eduardo Duhalde

"Sabíamos que el golpe era un hecho. Yo era intendente de Lomas de Zamora. Sabía que podían correr riesgo especialmente los militantes y concejales de izquierda. Por eso, el día anterior al golpe, los cité en mi despacho para pedirles que tuvieran especial cuidado. Desgraciadamente no hubo ningún tipo de reacción popular. A las 10 de la mañana del 24 los militares se presentaron en la municipalidad para tomar el control. Yo no estaba, pero llegué enseguida y estuve dos horas con ellos. Quería que quedara constancia del estado en el que dejábamos el municipio. Pasé el resto del día con mi familia. En aquél momento no imaginaba que iba a haber tantos desaparecidos. Además, al principio, no estaba claro quién se iba voluntariamente y quienes desaparecían por acción del Estado.

"Me quedó grabada una imagen: recuerdo haberme asomado por la ventana de mi despacho en la municipalidad, que estaba en el segundo piso, y ver la plaza llena de militares. Es un flash que no voy a olvidar nunca".

Felipe Solá

"En el momento del golpe yo trabajaba en la revista Chacra y estaba en la casa de mi novia de entonces, que luego fue la madre de mis dos hijos, en la calle Ayacucho. Pude ver imágenes de la noche del 23 e imaginar qué vendría. Recuerdo haber pensado que venía una política económica ultraliberal y que eso iba a significar mucha represión, pero, más que a los activistas políticos y gremiales, represión a la futura protesta de trabajadores echados y ese tipo de cosas. También recuerdo haber pensado, equivocadamente y con gran ingenuidad a pesar de que estaba en la militancia, que la represión sorda, durísima, nocturna, que había en los años '74, '75 y en ese verano del '76, a los militantes populares, se iba a ordenar e iba a pasar a ser encarcelamiento. Qué ingenuo fui.

"El 24 de marzo me desperté con la noticia del golpe y busqué comunicarme desde un teléfono público con algunos hombres clave que conocía de la militancia, gente bien informada. Quedé en encontrarme con uno de ellos, hoy un importante periodista, en el colectivo de la línea 12. Me subí al primero que pasó, pero él no estaba, así que le dije al chofer «Perdón, me equivoqué», y me bajé. Subí al siguiente, lo encontré, viajamos intercambiando opiniones, y me bajé para ir al departamento que alquilaba en la calle Güemes. Pasó por mi cabeza que podía venir el horror, pero también pensé que iba a primar una actitud más inteligente, no de exterminio. Pero triunfó el ala corporativa y dura que quería vengar los hombres de las tres armas muertas. Vengar en el sentido de hacer lo mismo o peor".

Ernesto Sanz

"El 24 de marzo de 1976 arrancaba mi carrera de Derecho en la Universidad del Litoral y empezaba la última y más feroz dictadura militar. Cuando llegué a la puerta de la facultad, no había rectores ni docentes, sólo un militar que me pidió el DNI y me lo devolvió recién a la salida. El control era estricto hasta los huesos. No había lugar para la militancia, los actos, la formación política ni el debate. Nada. Igualmente, siempre encontrábamos los huecos para colar la política en nuestros días de estudio".

Ricardo Alfonsín

"Me enteré a la mañana [del 24]. Estaba reunido con un grupo de compañeros de estudio de la facultad en la casa de uno de ellos. Estudiábamos alguna materia de [derecho] procesal. Tuvimos una discusión que fue subiendo de tono hasta terminar con un gran enojo de mi parte. Ellos decían que no había otra alternativa. No eran radicales, desde ya. Fue una discusión muy dura y me quedó grabada. Recuerdo haber sentido una mezcla de mucha preocupación y tristeza, de tener la sensación de que venía algo muy feo. Me imaginé algo muy duro, pero nunca la barbarie que luego fue. La realidad superó mis presunciones".

Julio Cobos

"Cursaba el tercer año de ingeniería. El 24 de marzo de 1976 me encontraba en la casa que alquilaba mi hermana Alicia en Guaymallén. Estábamos en el dormitorio, mirando el partido de fútbol entre Argentina y Polonia. Recuerdo como si fuera hoy aquella transmisión y los permanentes comunicados militares. Tiempo después, comenzamos a escuchar rumores sobre persecuciones y hostigamiento hacia los estudiantes que tenían alguna militancia y sobre el cierre de carreras en la Universidad de Cuyo. Mi hermana Alicia militaba y fue tal la preocupación por lo que se vivía, que decidimos guardar sus libros de estudio en una bolsa de nylon y enterrarlos. Se iniciaba uno de los períodos más difíciles de nuestra historia y lo recuerdo como un día muy triste para el país".

Pino Solanas

"El 23 a la noche estaba comiendo con [Astor] Piazolla en un restaurant del centro porque estaba preparando un largometraje de ficción en el que él iba a actuar. Al salir de ahí vimos los primeros movimientos de tanques sobre la 9 de Julio. Todavía no tenía vida política. Estaba enteramente dedicado al cine. El país atravesaba una crisis política y social profunda, pero de ninguna manera se justificaba un golpe de Estado".

Alberto Rodríguez Saá

"El 23 de marzo a la noche estaba en una reunión familiar. El golpe era lo único de lo que se hablaba mientras escuchábamos la radio. Recuerdo haberme sentido muy alterado. Después de la sucesión de feriados que siguieron al día del golpe presenté mi renuncia a la justicia electoral de mi provincia, de la que era prosecretario. Yo había jurado por la Constitución y, con la Constitución suspendida, lo que correspondía era renunciar".

Cristina Kirchner

Aunque todo indica que irá por la reelección, la Presidenta todavía no hizo pública su intención de participar. En marzo de 2006, en un acto en homenaje a periodistas desaparecidos, Néstor Kirchner contó cómo había vivido el 24 de marzo de 1976. La jefa del Estado, que ya era su mujer, apareció en el recuerdo del ex presidente:

"Cuando a nosotros nos avisa un compañero el día 22 que ya estaba decidido el golpe y que venía una ola de secuestros muy importante en La Plata, recibimos la instrucción de cambiar de domicilio. Con Cristina, junto con otra pareja, fuimos a una pensión muy humilde, a dos cuadras del distrito de La Plata, a pasar la noche del 24. Dejé la radio prendida y cuando escuchamos las marchas militares obviamente empezamos a buscar cómo ir sobreviviendo. En abril, el papá de Cristina nos prestó una casa en City Bell. Ellos vivían con nosotros en la misma casa y nosotros teníamos un acuerdo de que cualquier cosa había que soportar 48 horas para poder buscar otros rumbos."

Los que no contestaron

Para esta nota lanacion.com también consultó a Elisa Carrió, Mario Das Neves y Mauricio Macri, que por distintos motivos no respondieron.