La caravana migrante comienza a disgregarse bajo la presión de las fuerzas mexicanas

Agencia EFE

Tapachula (México), 12 oct (EFE).- Una nueva caravana de cerca de 3.000 migrantes ha comenzado a disgregarse bajo la presión de fuerzas de seguridad mexicanas, que incluso han agredido a algunos de los extranjeros que la componían, denunció el abogado y activista Luis García Villagrán.


Después de estar varados más de seis meses y cansados de los engorrosos procesos de migración, hombres, mujeres, niños y jóvenes centroamericanos, caribeños y africanos salieron antes de las 05.00 hora local (10.00 GMT) del parque central de Tapachula, en el estado suroriental de Chiapas, fronterizo con Guatemala, con las pocas pertenencias que los acompañan.


Los migrantes, la mayoría procedentes de El Salvador, Guatemala, Cuba, Haití, República Democrática del Congo, Angola y Camerún, emprendieron la marcha por la carretera costera que conduce al estado sureño de Oaxaca.


A eso de las 05.30 hora local (10.30 GMT) la caravana pasó sin contratiempos el primer filtro de seguridad, ubicado en el puente Viva México, ante agentes de la Policía Federal, el Instituto Nacional de Migración (INM) y la Guardia Nacional, frente a los cuales gritaron "¡Adiós, Tapachula!".


Los migrantes, que caminaron durante el día bajo el sol a unos 35 grados centígrados, explicaron a Efe que tomaron esta decisión porque en Tapachula no cuentan con las condiciones para permanecer en espera de los documentos que les permitan transitar por México rumbo a Estados Unidos.


Un joven que dijo llamarse Jack, procedente de la República Democrática del Congo y quien viaja en bicicleta, declaró a Efe que su intención es llegar a Estados Unidos, y de allí continuar hasta Canadá, pero que las autoridades migratorias mexicanas no quieren dejar que los migrantes salgan de Chiapas.


Dijo que si logra su objetivo quiere estudiar, aunque comentó que sabe jugar al fútbol.


Otro migrante, llamado Kasin Yurup y procedente de Angola, dijo que decidieron salir de Tapachula porque allí no han encontrado trabajo y porque el INM no les da permisos de tránsito pese a que llevan muchos meses esperando.


Luis García Villagrán, abogado y activista por los derechos de los migrantes quien ha ayudado a los extranjeros en sus trámites de solicitud de refugio, dijo vía telefónica a Efe que este éxodo ha comenzado a disgregarse porque un grupo se adelantó rumbo al municipio de Huixtla.


En tanto, otros migrantes, principalmente mujeres y niños, se quedaron rezagados. García aseguró que un grupo de unos 200 agentes de Migración y de la Guardia Nacional interceptó a la retaguardia.


"Nos cayeron como que hubiera una guerra, más bien hay una guerra sórdida acá. Estaba con mi esposa y llegaron como unos 200 agentes, entre Migración y Guardia Nacional. Les mostramos que todos traían documentación, que todos eran solicitantes de refugio. Entonces empezaron los jalones (tirones), de los jalones se llegó a los golpes. Se llevaron incluso a niños al hospital", afirmó.


Aseguró que los agentes rompieron el teléfono móvil de su esposa, quien estaba filmando los hechos, y dijo temer "lo peor en un posible enfrentamiento" de los migrantes de la avanzada y las fuerzas de seguridad cerca de Huixtla, "porque los compañeros han decidido enfrentar lo que tengan que enfrentar, porque han recorrido el mundo literalmente para ser detenidos de esta manera".


"Estamos haciendo responsables a doña Olga Sánchez Cordero (ministra de Gobernación -Interior-), al mismo presidente Andrés Manuel López Obrador y sobre todo a este nazi represor que es Francisco Garduño (comisionado del INM)", expuso el activista.


Finalmente, el abogado llamó al presidente López Obrador a que intervenga para que "no corra sangre".


Según han comentado migrantes de caravanas anteriores, el plan de algunos es llegar a la Ciudad de México para exigir al mandatario que les dé facilidades de tránsito para llegar hasta la frontera con Estados Unidos.


Desde hace casi dos meses migrantes extranjeros varados en Tapachula han realizado numerosas protestas en demanda de que se agilicen sus trámites para transitar por México y dirigirse al vecino país del norte.


La presión ha sido especialmente intensa por parte de migrantes africanos, que han protagonizado enfrentamientos con miembros de fuerzas de seguridad mexicanas.


Desde octubre de 2018 se registró un fuerte aumento del flujo de migrantes, en su mayoría centroamericanos, que acceden a México desde Guatemala con el objetivo de llegar a Estados Unidos.


A principios de junio pasado, Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo migratorio que evitó que el primer país impusiera aranceles a todos los productos mexicanos.


A raíz de ello, México envió a sus fronteras a la Guardia Nacional, lo que ha provocado en estos meses una reducción del 58,7 % del flujo migratorio.

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