Apenas el 19% de las sala alternativas porteñas volvieron a la actividad presencial

Alejandro Cruz
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Espacio Sísmico durante la jornada de apertura del Buenos Aires Empírico, el festival de lenguajes escénicos, que tuvo lugar la misma semana en la que se decretó cuarentena
Espacio Sísmico durante la jornada de apertura del Buenos Aires Empírico, el festival de lenguajes escénicos, que tuvo lugar la misma semana en la que se decretó cuarentena

Un reciente informe de Artei, una de las asociaciones que reúne a los espacios teatrales alternativos porteños, afirma que apenas volvieron al teatro presencial el 19 por ciento de las salas. El 23 por ciento, lo hará entre marzo y abril. Otro 27 por ciento no cuenta con el dinero suficiente para cumplir con el protocolo sanitario requerido. Otro 9 por ciento está evaluando si volverán a la actividad y un 20 por ciento no puede hacerlo porque no cuentan con los requerimientos para abrir o no lo harán por razones sanitarias. Dentro de las que abrieron, el 60 por ciento realizan apenas entre 1 y 2 funciones semanales. El 30 por ciento, llegan a realizar 4. Siempre es necesario recordar que la vuelta al público a las salas es con un aforo limitado que comenzó con un 30 por ciento y que, desde hace unos días, el Gobierno porteño lo amplió a mitad de la capacidad de las salas (espacios que, en general, rondan de los 80 a 100 espectadores). Como se ha dicho siempre, la vuelta a la actividad es a pérdida económica para un sector que, a lo sumo, apuesta la presencialidad como un mecanismo de resistencia cultural.

Frente a este realidad tan compleja ya hay varios espacios culturales alternativos como salas independientes que debieron cerrar sus puertas. Escena, Espacios Escénicos Autónomos, es la otra agrupación que reúne a las salas porteñas del circuito alternativo que son las verdaderas fábricas de una actividad escénica reconocida en todo el mundo. Muchas de esos espacios son más pequeños que los que integran Artei. Según informan desde Escena, de los 47 espacios existentes 7 ya debieron cerrar sus puertas en tiempos pandémicos y otras 3 están evaluando su situación. Casi el 20 por ciento de este universo ya cerró o lo está por hacer.

En lo que hace a Artei, Asociación Argentina del Teatro Independiente, lo integran 112 salas. En verdad: lo integraban porque las salas Buenas Artes, El Arenal, Onírico y Espacio Sísmico se vieron obligados a cerrar. De las 112 salas de Artei ya cerraron 4, y otras están evaluando cómo seguir.

El Arenal, unas de las 9 salas de las 159 teatros alternativos porteños se vieron obligados a cerrar
El Arenal, unas de las 9 salas de las 159 teatros alternativos porteños se vieron obligados a cerrar


El Arenal, unas de las 9 salas de las 159 teatros alternativos porteños se vieron obligados a cerrar

El último teatro que se sumó a este triste listado fue Espacio Sísmico, la sala ubicada en calle Lavalleja, del barrio de Villa Crespo. Sísmico abrió su espacio en 2015 con la idea de albergar grupos de teatro y danza. “Un club que busca reunir a diversos artistas que busquen producir y trabajar en pos de la cultura de la ciudad de Buenos Aires. Antes era una fábrica de plásticos, ahora es una fábrica de sueños…”, se cuenta en la misma sala de la página. En estos momentos la fábrica de sueños está siendo desmantelada. Espacio Sísmico está pocos metros de la Casa de la Lectura en donde el ministro de Cultura de la ciudad, Enrique Avogadro, hace pocas semanas, aseguraba a LA NACION que cada sala que cierra es una situación dolorosa que lo conmueve. Las demandas del sector hacia la ayuda estatal, sea a nivel nacional como porteño, ha sido y es una de las constantes en estos tiempos.

Ya en diciembre del año pasado diversos colectivos vinculados con la actividad alertaron que el circuito estaba en vías de extinción. En ese mismo acto público que tuvo lugar en la puerta de la Planta Inclán se leyó un comunicado que daba cuenta de situaciones presupuestarias y laborales de larga data que la crisis sanitaria puso al sector frente a un situación límite. A su límite llegó la sala de Villa Crespo que está cerrando, del mismo barrio en donde estaba El Arenal. En total, desde marzo hasta el momento, de las 159 salas alternativas cerraron 9. Lo más desalentador de todo es que es número va en aumento.