Siria se prepara para las primeras presidenciales en casi todo su territorio

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Damasco, 25 may (EFE).- Los mítines y actos electorales que han inundado en los pasados días las calles de Damasco fueron sustituidos hoy por silencio y tranquilidad antes de las votaciones de este miércoles, las primeras presidenciales desde que el Gobierno recuperó el control de la mayoría de las provincias del país tras años de conflicto armado.

Más de 18 millones de sirios dentro y fuera del país están llamados a votar en unos comicios en los que el actual presidente, Bachar al Asad, parte como favorito, y en los que se enfrenta al exviceministro de Asuntos Parlamentarios Abdulá Salloum Abdulá y al líder opositor Mahmud Marai.

Las autoridades ya han completado los preparativos logísticos en los 12.102 colegios electorales habilitados en las distintas provincias bajo el control del Gobierno, que ha recuperado en los pasados años la mayor parte del territorio del país.

En una rueda de prensa hoy en la capital, el ministro de Interior, Mohamad al Rahmoun, situó en 18.107.109 el número de personas con derecho a voto en ambas fases del proceso, que ha sido rechazado por la oposición en el exilio, la ONU y diversos país por no adherirse al proceso de paz auspiciado por Naciones Unidas.

Una miembro del Comité Judicial Supremo para las Elecciones, Heba Seif al Din, explicó a Efe que los encargados de cada centro electoral abrirán las urnas en presencia de los representantes de los candidatos para "asegurarse de que estén vacías" antes de la apertura de los colegios.

Por su parte, los votantes deberán presentar su carné de identidad o documento militar para poder recibir un sobre "firmado y sellado" y proceder a depositar la papeleta en una sala privada.

JORNADA DE REFLEXIÓN

En la jornada de reflexión decretada para hoy por las autoridades, los ciudadanos hacían balance y sopesaban sus prioridades a la hora de elegir al próximo dirigente, mientras el país vive su undécimo año de conflicto armado y una grave crisis económica.

"Estoy cansado de la guerra que me robó la etapa más importante de mi vida (...) Debo sentir un cambio para poder decir que hay una nueva etapa en la que pueda ser optimista al respecto", indicó a Efe un taxista de 35 años que se identificó solo como Walid.

Abu Ali, de 82 años, también anhela el final del conflicto para poder ser testigo de la reconstrucción del país y ver a sus nietos viviendo seguros y "sin amenazas", explicó sentado a la puerta del supermercado que regenta en Damasco.

"He vivido todas las guerras, golpes de estado y calamidades. Participé en la Guerra de Octubre (de 1973 cuando Siria se enfrentó a Israel) y estaba feliz de estar en el frente defendiendo a mi país, pero estoy cansado de todo esto", afirmó el anciano.

Para la joven Marah, una ingeniera de 29 años, lo que más apremia es la escasez de productos básicos como combustible, medicinas y pan, un desabastecimiento del que el Gobierno culpa a las sanciones de Estados Unidos y que se produce en medio de una fuerte caída del valor de la moneda local.

"Estamos ocupados buscando diésel y gasolina, pensando en las facturas de la luz y lo que comeremos con la gran subida de precios", destacó.

LAS PRIMERAS ELECCIONES DESDE 2011

A pocos kilómetros de Damasco, la localidad de Duma participará por primera vez en unos comicios presidenciales desde las protestas de 2011, pues no fue hasta 2018, cuatro años después de las elecciones de 2014, que el Ejército sirio recuperó el control de la zona de manos de grupos armados.

Duma fue hasta hace relativamente poco el último reducto rebelde de la región de Guta Oriental y uno de los más castigados en los primeros años del conflicto, por lo que para su población las elecciones representan una esperanza de cara a la reconstrucción y el acceso a servicios básicos.

"Espero que mejoren los servicios oficiales en Duma para que abran los centros de salud necesarios y poder llevar a mi hijo si se enferma (...) A mí lo que más me importa de estas elecciones es la vida de mi hijo", explicó a Efe la vecina de la urbe Um Omar, de 45 años.

En la ciudad, adonde por el momento solo pueden entrar residentes que cuenten con un permiso especial, faltan calles pavimentadas, panaderías e incluso un "Estado sólido" para controlar el "monopolio de bienes" por parte de los comerciantes tras la "brutal guerra", concluye otro vecino, que pidió el anonimato.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) acusó al Gobierno sirio de emplear armas químicas en un ataque contra Duma en 2018, algo que Damasco negó categóricamente.

Rania Zanoun

(c) Agencia EFE