18 bebidas de origen prehispánico que debes probar en tus viajes por América Latina

Por: Verónica Roselló

Atole (Mesoamérica)

El atole es una bebida que se consume especialmente en México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Colombia y Venezuela. Originalmente es una cocción dulce de maíz en agua que al final de la cocción es algo viscosa y se sirve bien caliente. Suele ser condimentada con especias aromáticas (cacao, vainilla, canela, anís, azahar, hojas de naranjo) y otros saborizantes (chocolate, jugo o pulpa de frutas dulces). Tradicionalmente se endulza con piloncillo, azúcar o miel y se usa prepararla con leche en vez de agua. El atole es además la base de otras bebidas prehispánicas y, al menos en México, es común beberla acompañando tamales y conformar así uno de los desayunos más ricos y típicos de América Latina.

Bupu (México)

Se trata de un atole blanco y tibio hecho a base de maíz con una espuma fría en la superficie. Los ingredientes que lleva son cacao, atole blanco, canela y flores de Mayo y se sirve en un plato de barro. De origen zapoteco, es muy tradicional en toda la región del Istmo de Tehuantepec. No contiene alcohol y su nombre en castellano significa “espuma”.

Crédito: @cordovacuit

Chicha

La chicha se encuentra en toda América Latina aunque varía la receta según la zona. En el norte argentino es la bebida más popular y es la que se bebe cuando se celebra la Pachamama. Se obtiene a partir de la fermentación del maíz.

También es muy consumida en Bolivia, en especial la chicha amarilla de maíz amarillo o de willkaparu, la chicha kulli de maíz morado y la chicha de chuspillo, variedad que sirve para hacer tostado.

En Chile también se llama chicha a las bebidas obtenidas de la fermentación de diversas frutas, y que en algunos lugares también son mezcladas con un aguardiente o similar.

 

En Perú la chicha morada (de maíz morado) existía ya antes del imperio incaico, y es tan popular como la chicha de jora (de maíz malteado) que también se consume en Bolivia y Ecuador.

Crédito:  inkachicken

Chirrinchi (Colombia)

Es el licor del desierto guajiro. Consiste en un destilado de panela (un dulce que viene de la caña) elaborado en recipientes metálicos, por lo general de cobre. Es bastante fuerte y con un alto grado de alcohol, por lo que es una bebida que hay que probar con mucha cautela. El pueblo indígena Wayuu lo produce y lo bebe en las celebraciones.

Colonche (México)

Esta bebida dulce, efervescente y refrescante se prepara a partir de la fermentación de la pulpa de la tuna cardona -de ahí debe su atractivo color rojizo- y canela. Se lo conocía como “nochoctli” en la época prehispánica, que significa vino de tuna. Muy popular en Aguascalientes, San Luis Potosí, norte de Jalisco y Zacatecas, lugares donde el fruto con el que se produce es abundante.

Cavi (Brasil)

En Brasil se hace el cavi o cassava que es un vino de mandioca, de un modo similar a la chicha. Es una bebida espesa, nutritiva y embriagante.Tradicionalmente se cortaban las raíces de mandioca, se hervían y luego las mujeres y las niñas de la aldea masticaban las raíces para seguidamente ponerlas al fuego y dejar, por último, la cocción en una olla para que se produzca la fermentación.
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Chumiate (México)

Dependendiendo de dónde se lo pruebe, el chumiate puede estar preparado de distintas maneras. En el Estado de México, es una infusión de nanche (fruta redonda y amarilla) en aguardiente de caña, mientras que en Puebla es la infusión del capulín (fruto oscuro y dulce). Para mejorar su sabor se aromatiza con hierbas como tabaquillo, hierbabuena, prodigiosa, té limón, pericón, manzanilla, hojas de nogal, y anís de campo.

Pozol (México)

Los mayas de Tabasco elaboraban esta bebida a base de maíz y cacao a la que llamaban “pochotl”. Se trata de una bebida muy preciada y popular pues no sólo mitiga la sed y sabe muy bien sino que además es un alimento muy nutritivo, por eso se la asocia con la virilidad, la fuerza y el valor. Tradicionalmente se sirve en jícaras o cubiertas de coco, se endulza con azúcar y unos hielos, y hay quienes eligen agregarle un toque de canela.

Tascalate (México)

Originaria de la zona de Chiapas, esta bebida está a base de maíz, cacao, chile, piñones, azúcar, canela y achiote (lo que la diferencia del pozol). Se prepara tostando y moliendo tortillas de maíz hasta convertirlas en polvo, después se mezclan con el cacao tostado también en polvo y con el resto de los ingredientes. Su nombre deriva del náhuatl “tlaxcalatl” que significa agua de tortillas. ¡Servido bien frío es delicioso y súper nutritivo!

Tejate (México)

El tejate tiene como ingredientes principales harina tostada de maíz, granos de cacao fermentados, semillas de mamey y flor de cacao, que crece en la región de Tlacolula. A diferencia de otras bebidas similares, en el tejate el maíz va tostado y el cacao fermentado, lo que le confiere su exquisito y único sabor. Se sirve bien fría y a veces se le agrega un poco de azúcar. En el municipio de San Andrés Huayapam se celebra anualmente la Feria del Tejate.

Tejuino (México)

Es una cerveza de maíz súper refrescante y de sabor agridulce muy consumida principalmente en Sonora, Chihuahua, Durango, Nayarit, Jalisco y algunas zonas de Oaxaca. Su nombre viene del náhuatl y significa “latir el corazón”. Se puede preparar con granos de maíz, con jugo de cañas de maíz, con frutas como las bayas de madroño, duraznos, granos de trigo, granos de sorgo o jugo de hojas de maguey. Frecuentemente se le adiciona sal, nieve y jugo de limón.

Masato (Colombia, Perú y Venezuela)

Esta bebida se elabora a base de yuca, arroz, maíz o piña. En Cundinamarca, Santander Tolima y Boyacá (Colombia) se produce con arroz, trigo o maíz y mango o piña. En Perú, en cambio, el masato se hace con yuca y boniato (o camote) cocido y triturado. En Venezuela se prepara con arroz, especias y piña fermentada.

Balché (México)

Esta bebida de origen maya confería a quienes la bebían en sus rituales poderes mágicos. Esta hecha con el néctar que se obtiene de la fermentación de la corteza del árbol del mismo nombre y de maíz, y se endulza con anís. Tiene un color rosa pálido y un sabor dulce y es una de las bebidas sagradas de los mayas, presente siempre en las ceremonias. Del balché deriva otra bebida también muy popular que se llama Xtabentún.

Tepache (México)

Esta bebida solía prepararse con maíz martajado. Tepache proviene de “tepiatl” (del náhuatl), que significa bebida de maíz, pero en la actualidad es mucho más común que se produzca a base de piña, guayaba, manzana, tuna o naranja, y azúcar. Su sabor es dulce y tiene una graduación alcohólica muy baja. En cualquier lugar de México en el que estés, podrás encontrar tepache.

Pulque (México)


El pulque fue una bebida muy significativa en los tiempos de los aztecas, ya que se utilizaba como ofrenda para el dios Mayahuel, deidad del pulque. El pulque se obtiene a partir de la fermentación del aguamiel obtenida del maguey (variedad de agave); se suele beber natural o “curado” con diferentes frutas y verduras. Además de ser delicioso, es un excelente complemento nutricional por su alto contenido de proteínas y vitaminas del complejo B.

Aloja de algarroba (Sudamérica)

En el norte argentino y en la región de Antofagasta, en Chile, se preparaba un fermentado de algarroba muy sencillo (algarroba y agua) al que luego se le agregaba azúcar para endulzarlo. Los españoles, cuando conocieron esta bebida, la denominaron aloja. En las zonas de Tucumán y Catamarca también se prepara un aloja de membrillo (además del de algarroba), y en Chile una versión de aloja de culén, al que se le agrega aguardiente y se bebe en las celebraciones.

Añapa (Sudamérica)

La añapa es una versión de la aloja de algarroba pero sin fermentar, solamente dejando que las vainas de algarroba desprendan su sabor. Se consume con leche o simplemente con agua.

Guarapo (Colombia, Cuba)

El guarapo se produce a base de miel extraída de la caña de azúcar y luego se fermenta. A diferencia de la chicha, que era una bebida consumida en las celebraciones, el guarapo se empezó a utilizar como la bebida tradicional en los trabajos de labranza.

Yerba Mate (Sudamérica)

El mate -esa infusión que se toma colocando una bombilla en un pequeño recipiente y dándole sorbitos- es de origen prehispánico pero, a diferencia de otras bebidas que fueron prohibidas, los españoles enseguida reconocieron sus virtudes y la incorporaron a sus hábitos. Se hace con las hojas de una planta llamada yerba mate, y de ahí su nombre. Hay versiones de mate dulce, amargo, con cascaritas de naranja, con una cucharadita de café… y hasta frío, que se toma en verano: se llama tereré y es súper refrescante.

Crédito: mairccoussseau