CE: Ser gay no es peligroso para las familias, pero enseñar a odiar sí

·2  min de lectura

Bruselas, 24 jun (EFE).- El vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, aseguró este jueves que ser homosexual no es peligroso para las familias, pero sí lo es, en cambio, enseñar a los niños a odiar.

El político neerlandés se expresó en ese sentido ante la polémica generada por la ley de Hungría que prohíbe hablar de homosexualidad en los colegios y en los medios de comunicación.

"Ser gay no es una elección, es quien eres. Ser intolerante es una elección que no deberías hacer. Ser gay no es contagioso, ser patriota es contagioso. Ser gay no es peligroso para las familias, enseñar a los menores a odiar es peligroso para las familias, es profundamente antieuropeo", declaró durante un debate en el pleno de la Eurocámara sobre la ley climática europea.

De hecho, recalcó que con independencia de lo que el club comunitario haga con el clima, "fracasará si no nos adherimos a los valores fundamentales sobre los que se construyó la Unión Europea".

"La igualdad es un valor fundamental, el respeto de la diversidad es un valor fundamental", constató.

"Si no tenemos igualdad, no estaremos seguros con una ley sobre el clima. Si tenemos igualdad, nada nos puede detener", aseveró.

Hoy mismo, los líderes de dieciséis países de la Unión Europea, entre ellos el español Pedro Sánchez, prometieron seguir luchando contra la discriminación hacia la comunidad LGBTI y reafirmaron la defensa de los derechos fundamentales de este colectivo, en una carta conjunta dirigida a los presidentes de las tres instituciones de la Unión Europea (UE).

El Parlamento húngaro aprobó el pasado 15 de junio con los votos del partido gobernante Fidesz, del ultranacionalista Viktor Orbán, una polémica normativa que, entre otros aspectos, prohíbe hablar sobre homosexualidad en los programas escolares.

Esas medidas se incluyeron dentro de un proyecto de ley, contra la pedofilia, en la que se prohíbe exponer a menores de 18 años a pornografía y a cualquier contenido que fomente el cambio de sexo y la homosexualidad.

Según la oposición progresista, colectivos de defensa de los derechos LGTBI y la prensa que no está controlada por el Gobierno, la ley aprobada es especialmente dañina porque equipara la homosexualidad con la pedofilia.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya tildó el miércoles de "vergüenza" la ley húngara.

(c) Agencia EFE

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.