15 familias se quedan sin vivienda en Hialeah tras colapso parcial del edificio que habitaban

En horas de la mañana de este lunes 31 de octubre el Departamento de Bomberos de la Ciudad de Hialeah atendió una llamada de emergencia tras el derrumbe parcial del pasillo del segundo piso de un edificio ubicado en el 2350 Palm Avenue.

Mariel Campos es parte de una de las quince familias afectadas, ella estaba bañándose cuando sintió “un estruendo, una vibración en el edificio. Salí corriendo a ver qué estaba pasando y no podíamos abrir la puerta del apartamento, estaban clausuradas por el derrumbe”, explicó a el Nuevo Herald.

Campos llevaba 9 meses viviendo en esta unidad, junto a su pareja, su hija de ocho años y su mascota cuando colapsó el pasillo. Pagaba $950 dólares por un apartamento de una habitación y un baño, uno de los más grandes de este edificio, según explicó.

Lo que más le preocupa es que “no podemos sacar las cosas, necesito el uniforme de la escuela de mi hija. La dejé cerca de aquí con una amiga porque si ve como quedó el edificio va a entrar en shock”, dijo Campos.

De acuerdo con David Rodríguez, vocero del departamento de Bomberos, “el edificio de 15 unidades fue desalojado íntegramente mientras el Departamento de Construcción inspecciona los daños y determina las causas”.

María Magdalena Hernández, de 62 años, centro, reparte café a otros residentes mientras esperan respuestas después de que un pasillo del segundo piso se derrumbara esta mañana. El edificio de Palm Avenue, en Hialeah, se declaró “inseguro” este lunes 31 de octubre de 2022.
María Magdalena Hernández, de 62 años, centro, reparte café a otros residentes mientras esperan respuestas después de que un pasillo del segundo piso se derrumbara esta mañana. El edificio de Palm Avenue, en Hialeah, se declaró “inseguro” este lunes 31 de octubre de 2022.

Rodríguez explicó que ninguna persona resultó herida, pero fue decretado “inseguro” el edificio para habitar, por lo que en este momento las 15 familias que vivían en este edificio se encuentran sin vivienda.

María Magdalena Hernández, de 61 años está angustiada porque no les han dicho oficialmente qué va a pasar con ella y con su hija con discapacidad. Tienen dos años y ocho meses en este edificio. Había salido algunos minutos antes a hacer compras con una vecina cuando ocurrió el derrumbe.

El equipo de Respuesta a Desastres de la Cruz Roja está ayudando con alimentos y agua a las personas afectadas, además están recabando información sobre las personas que habitaban el inmueble para ayudarlos con hospedaje temporal.

La oficina del alcalde explicó a el Nuevo Herald que el equipo de Respuesta a Desastres de la Cruz Roja les va a dar vouchers por $515 y transporte a cada familia para que puedan cubrir la primera noche en un hotel.

De acuerdo con Jorge Albarino, el dueño del edificio, la ciudad le dio permiso para demoler el área del pasillo que se derrumbó y el resto del paso peatonal del segundo piso del edificio, “empezaremos esta misma noche”.

Pete Suárez, a la izquierda, voluntario del equipo de Respuesta a Desastres de la Cruz Roja, habla con los residentes mientras esperan respuestas después de que un pasillo del segundo piso se derrumbara esta mañana. El edificio de Palm Avenue, en Hialeah, se declaró “inseguro” este lunes 31 de octubre de 2022.
Pete Suárez, a la izquierda, voluntario del equipo de Respuesta a Desastres de la Cruz Roja, habla con los residentes mientras esperan respuestas después de que un pasillo del segundo piso se derrumbara esta mañana. El edificio de Palm Avenue, en Hialeah, se declaró “inseguro” este lunes 31 de octubre de 2022.

Albarino compró hace un año el edificio, asegura que hace tres años la ciudad había hecho una inspección del inmueble, por lo que está desconcertado sobre lo que pasó.

La oficina del alcalde aclaró que luego de que los inquilinos pasen la primera noche después del derrumbe, determinarán con Albarino si necesitan realizarle un préstamo para que asuma los gastos del inmueble de sus inquilinos o éste pueda cubrirlos de forma privada e individual.

Francisco Lanusa, proveniente de Nicaragua, tiene cuatro años viviendo en Hialeah y los últimos dos en este edificio. Lanusa relató que los últimos seis meses había visto algunos desperfectos en las instalaciones, “es la misma necesidad de estar rentando lo más barato”, dijo.