"135", la linea de atencion al suicida

Buenos Aires, 9 de septiembre (Télam).- Gestionada por el Centro de Atención al Suicida, la línea 135 recibe 11.000 llamadas por año, de las cuales el 26 por ciento son de personas que ponen en grave peligro sus vidas.

"Los llamados son de todo tipo, desde una dificultad puntual, una ruptura, o una persona que está sola y angustiada, y nosotros las atendemos a todas porque no se sabe detrás de cual está el intento inminente", explicó Carlos Boronat, ex director del CAS y actual coordinador de los psicólogos de la organización.

Los operadores son convocados por medio de diarios, revistas o medios especializados, luego se conforma un grupo y se seleccionan quiénes son los que pueden atender el teléfono; a partir de ahí se les brinda una capacitación de medio año que les permite recibir todo tipo de llamados.

"No siempre las personas expresan que se quieren matar, es más, a veces quienes tienen una intención inmediata lo niegan, no dicen que están pensando en eso. Y ahí se juega la capacidad del operador de poder descubrirlo- describió - por eso es fundamental el compromiso de quien recibe la llamada. El operador no escucha con el oído sino con toda su persona."

Ni la persona que realiza la llamada ni quien la recibe revelan su identidad. "El anonimato favorece que la persona que llame hable de todo lo que quiera, se abra y cuente todo lo peor, lo que le pasa y lo que le duele", sostuvo el especialista.

Y continuó: "Una vez iniciada la comunicación el operador debe averiguar qué le está pasando a esa persona, qué lo motivó a llamar, qué necesita y poder comprenderlo y orientarlo para que sepa dónde buscar soluciones".

"Cada llamado es único e insospechable, por eso es que el voluntario siempre está preparado para la atención. Nunca un llamado deja de tener importancia, aunque el problema para nosotros sea de poca monta, en el sentido de que nosotros sabríamos cómo resolver esa situación, sabemos que para cada uno su propio problema es el más difícil", advirtió.

Y agregó: "Si en el devenir de la conversación el operador detecta que hay una emergencia, esto es que hay un intento de suicidio inminente, se le puede enviar una ayuda médica en el momento. A veces la pide el consultante y otras es ofrecida por el operador telefónico, pero en ambos casos es indispensable el consentimiento del que llama", puntualizó.

El CAS funciona desde hace 45 años, es la primera institución que tiene la palabra suicidio en su sigla y es la primera que se dedica al tema como organización.

"Se trata de una ONG que, por tanto, no tiene fines de lucro. Se mantiene con el aporte de sus asociados y no recibe subsidio del Estado. Todas las personas que trabajamos en ella somos voluntarios, incluso los operadores. Justamente esa condición hace que sea difícil sostener la atención las 24 horas", explicó Boronat.

Para mayor información se puede consultar al 4962-0303/0660 o al 135 o escribir a casbuenosaires@yahoo.com.ar . (Télam).

nat-rjv-jja 09/09/2012 12:25

Cargando...