10 aportaciones de la Estación Espacial Internacional poco conocidas

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CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 2 (EL UNIVERSAL).- La Estación Espacial Internacional (EEI) cumple 20 años de trabajos científicos en órbita. Su inauguración fue el 2 de noviembre de 1998, siendo el único laboratorio para la investigación de microgravedad.

Situado a 250 millas sobre la superficie del planeta Tierra, ha sido participe de múltiples descubrimientos y avances astronómicos. Por ello, te presentamos 10 datos curiosos que rodean la historia del complejo tecnológico.

1. Medicina en el espacio

La EEI está comandada por técnicos y astronautas de las cinco agencias espaciales: La Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), la Agencia Espacial Federal Rusa (FKA), la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la Agencia Espacial Europea (ESA), esta última responsable de avances científicos y tecnológicos, entre los que se ubican progresos en torno a la investigación de enfermedades crónicas como el Cáncer.

Te preguntarás el por qué los científicos optan por viajar al espacio para estudiar afecciones del cuerpo humano. La respuesta es que la gravedad cero influye directamente en el crecimiento de células endoteliale. Oncólogos cultivaron este tipo de núcleo en la EEI, lo que facilitó nuevos tratamientos contra el cáncer.

"El estudio de células, organoides y grupos de proteínas sin la influencia de la gravedad, o incluso las fuerzas de las paredes de los contenedores, puede ayudar a los investigadores a comprender mejor sus propiedades, comportamientos y respuestas a los tratamientos", aseguró la NASA.

2. Respuesta a desastres naturales

Resulta sorpréndete conocer los alcances de la Estación Espacial, pues es capaz de realizar experimentos imposibles en la Tierra. Uno de ellos es su participación activa como recopilador de datos orbitales para respaldar las actividades de respuesta a desastres naturales.

A través de la captura de imágenes, mediante cámaras de montaje que alcanzan una visibilidad del 90% de la superficie habitada en la Tierra, rastrean siniestros como tormentas e incendios para dar aviso a las autoridades, quienes dan seguimiento a los ejercicios de inspección y seguridad en las zonas afectadas.

3. Órbita terrestre baja, ¿Forma parte del PIB mundial?

Desde inicios del siglo XXI, empresas comerciales se han coordinado con los expertos de la EEI para aprovechar el desarrollo de tecnologías de la estación, pues en el caso de "Procter & Gamble" (P&G), un consorcio de productos de cuidado personal, ha aprovechado las herramientas innovadoras, para estudiar coloides con el objetivo de mejorar productos como el shampoo y suavizante de telas.

4. Cultivos de alimentos de microgravedad

La capacidad de cultivar alimentos en el universo implica un progreso para las propias misiones, pues esto significaría una disminución en la carga de los viajes espaciales, así como la obtención de una fuente de alimento sostenible y autosuficiente.

En este contexto, los expertos se encargaron de sembrar ocho tipos de verduras de hoja verde en las instalaciones de "Veggie" (Sistema de Producción Vegetal). Para esto es que la NASA desarrolló desde 2010 un método de crecimiento de plantas en entornos del espacio exterior. Fue así que en las vísperas del invierno de 2015 un grupo de cosmonautas probaron su primera ensalada extraterrestre.

5. EEI y los cambios físicos de sus colaboradores

El gigantesco laboratorio en órbita ha servido también como un proyecto experimental en la carrera de la humanidad a Marte. Como ha informado la NASA con anterioridad, las estadías prolongadas a bordo en el espacio provocaron cambios inesperados en el cuerpo humano.

Una de estas alteraciones es la que ocurre en la visión de los tripulantes, padecimiento que ha sido denominado "síndrome neuro-ocular". Esta manifestación habitual en los tripulantes de la EEI se trata de una hinchazón en el disco óptico y aplanamiento en la parte posterior del globo ocular.

6. El combate en contra de la perturbación corporal

Ante la pérdida ósea y muscular que los astronautas experimentan en la Estación Espacial Internacional, los científicos desarrollaron una rutina de ejercicios y un régimen de dieta que reducen significativamente estos efectos.

Aunado a esto, investigadores han probado pequeños chips para administrar medicamentos, esto con la finalidad de erradicar el debilitamiento de masa muscular.

7. Microbiólogos en órbita

Ante la instalación y operación de la Estación Espacial Internacional, los especialistas han identificado microbios en el espacio, en tiempo real, a través del equipo de "Genes in Space 3". La importancia de este método no solamente significa un avante en la tecnología que se posee en este laboratorio, pues también ha beneficiado a su economía luego que han podido ahorrar lo que se gasta en los viajes de regreso a la tierra para el estudio de estos organismos, convirtiéndose en un logro "revolucionario para el mundo de la microbiología y la exploración espacial".

8. Impresoras 3D, tan efectivas en la Tierra como en el espacio

Otro de los momentos que ha vivido este laboratorio espacial fue cuando se estudiaron la forma en que trabajaban las impresoras 3D en el espacio, lo cual fue posible en 2014 luego que esta máquina pudo llegar a la estación espacial por primera ocasión.

Para llevar a cabo su trabajo, los investigadores analizaron y compararon con lo fabricado anteriormente en nuestro planeta. Luego de sus experimentos pudieron llegar a la conclusión de que la microgravedad no tuvo efectos significativos en el proceso, demostrando que este método volumétrico funciona normalmente en el espacio.

9. La exploración del quinto estado de la materia

Los científicos dieron en 1995 los primeros pasos para producir el quinto estado de la materia. Conocido como “condensado de Bose-Einstein (BEC)", está formado por nubes de gas compuestas por múltiples átomos que se comportan como si fueran uno solo, teniendo propiedades completamente distintas a los estados sólido, líquido, gaseoso y plasma.

Este trabajo les valió a los investigadores un premio Nobel. En 2018, el "Cold Atom Lab" de la NASA se convirtió en la primera instalación en producir ese quinto estado de la materia en la órbita de la Tierra.

10. Fármacos a base de cristales de proteína S

Con el objetivo de diseñar tratamientos en contra de enfermedades, los expertos de la EEI se encargaron de estudiar más de 100 mil tipos de proteínas que forman parte del cuerpo humano, pues cada una de ellas aporta información relacionada con la salud, a través de experimentos de crecimiento de cristales de proteína realizados a bordo de la estación espacial.

Un ejemplo de estas investigaciones es "PCG-5", método que buscó el crecimiento del anticuerpo terapéutico Keytruda, que ayuda a destruir las células cancerosas.