Estas son las únicas seis mujeres ganadoras de la Belisario Domínguez

CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 30 (EL UNIVERSAL).- A lo largo de los 64 años que el Senado ha otorgado la medalla Belisario Domínguez, sólo seis mujeres han sido distinguidas con el galardón.

Tras la publicación de algunos de los postulados a recibir la presea, de los 459 que se han sumado, 330 son hombres, 126 mujeres y tres asociaciones civiles. Por eso EL UNIVERSAL hace un recuento de las ganadoras de esta medalla.

Rosaura Zapata Cano. En 1954, un año después de que el expresidente Adolfo Ruiz Cortines instaurara la entrega de la medalla, la educadora y pedagoga, Rosaura Zapata Cano fue la primera en ser reconocida con dicha insignia por su contribución a la educación en México.

En 1904, la profesora originaria de La Paz, creó los Jardines de Niños, los cuales supervisó después de su viaje por Europa para visitar las escuelas inauguradas por sus homólogos Enrique Pestalozzi y Federico Froebel.

Tras su regreso a México en 1906, se encargó de crear más escuelas, elaboró programas, apuntes, ideó juegos educativos y seleccionó textos escolares. También organizó cursos de capacitación por toda la República y gracias a su intervención se creó el Instituto de Información Educativa Preescolar para unificar la formación de las educadoras. Zapata, autora de cuentos y rimas infantiles, murió en la ciudad de México el 23 de julio de 1963.

María Hernández Zarco. En 1963, la distinción fue para María Hernández Zarco, periodista e impresora durante la época de la Revolución, quien además apoyó al ejército constitucionalista.

Durante su labor como cajista en la imprenta de Adolfo Montes de Oca, Hernández Zarco fue la única que aceptó imprimir el discurso del senador Belisario Domínguez en el que condenaba el régimen de Victoriano Huerta. A pesar del asesinato del político mexicano en 1913, la revolucionaria reimprimió el discurso en un folleto llamado 'Palabras de un muerto', por lo que fue perseguida y permaneció oculta en Veracruz, lugar donde nació.

También trabajó en los Talleres Gráficos de la Nación y en la Secretaria de Educación Pública hasta su jubilación en 1947.

Durante la entrega del distintivo, que coincidió con el cincuentenario de la muerte del senador chiapaneco, María expresó su orgullo por su participación en el gremio de las artes gráficas y su actuación en revolución política y social mexicana. La también reconocida como "Veterana de la Revolución", murió en 1967.

María Cámara Vales. Profesora de educación elemental nacida en Mérida, Yucatán, recibió la condecoración en 1969.

Al igual que su antecesora, sus actuaciones se desarrollaron durante la Revolución Mexicana, periodo en el que arriesgó su vida para asegurar la de su esposo, José María Pino Suárez, pues abordó una embarcación en la que realizó labores de carga y descarga para filtrarse entre los integrantes del grupo militar que iba en busca de Pino Suárez.

Durante la ceremonia de reconocimiento, la entonces senadora María Lavalle Urbina ofreció un discurso en el que destacó los esfuerzos, hazañas y sacrificios de Cámara Vales, quien agradeció en nombre de su esposo y de las miles de "Adelitas" que compartieron sus penas.

María Lavalle Urbina. La Belisario Domínguez fue después entregada en 1985 a María Lavalle Urbina.

Fue profesora de primaria, así como la primera mujer en titularse como abogada en su estado natal, en ser magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Distrito y Territorios Federales, y también en presidir el Senado de la República en 1965 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La procedente de Campeche representó a México en 30 reuniones internacionales y en asambleas de la Comisión Interamericana de Mujeres de la OEA. Dentro de sus reconocimientos destacan: "La Mujer del Año", en 1963; premio de la ONU por servicios eminentes a la causa de los derechos humanos en 1973; medalla de honor al mérito jurídico de la Asociación Nacional de Abogados en 1979; y Medalla Justo Sierra del Gobierno de Campeche en 1981.

Griselda Álvarez. En 1996, la medalla fue entregada a Griselda Álvarez, también senadora y primera mujer en gobernar el estado de Colima de 1979 a 1985.

La ensayista, narradora y poeta por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), también fue editorialista de Excélsior, Novedades y Siempre!, así como directora del Museo Nacional de Arte, filial del Instituto Mexicano de Cultura y fundadora y presidenta del patronato de la Fundación Fortaleza Centro de Atención a la Mujer.

Recibió el premio Sor Juana Inés de la Cruz en 1968, la presea Torre de Plata 1998, otorgada por el Club de Periodistas de México, y cuenta con una destacada trayectoria en los ámbitos literario, educativo, social y político.

Julia Carabias. En 2017, Julia Carabias fue la última mujer en ser galardonada por el Senado, esto por su distinguida contribución al medio ambiente.

La reciente integrante de El Colegio Nacional, estudió Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, donde desempeñó el cargo de coordinadora del Programa de Investigación y Desarrollo Rural de Aprovechamiento Integral de Recursos Naturales (PAIR).

Posteriormente fue secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca en el sexenio del priista Ernesto Zedillo.

Es autora de numerosos artículos científicos; su trabajo de investigación se ha enfocado en diversos temas ambientales, en particular la regeneración de selvas tropicales, la restauración de ecosistemas, el manejo de recursos naturales, la ecología y el cambio climático.