Óscar Ortiz: "Evo tendrá que enfrentar las consecuencias judiciales"

Ramiro Pellet Lastra

Con el humo de las barricadas y los gases lacrimógenos más o menos disipados, el gobierno interino surgido de la crisis boliviana busca pasar a otra cosa y puso el ojo en las próximas elecciones, ya sin el expresidente Evo Morales, exiliado en México, en la ecuación de poder. En esta transición le cabe un rol protagónico al senador Óscar Ortiz, dirigente de la derecha de Santa Cruz que preside la Comisión de Constitución y que fue tercero en las recientes elecciones presidenciales, luego anuladas, solo detrás de Evo y de Carlos Mesa. Ortiz trabaja en la transición y aspira a que se unifique la candidatura de la derecha para derrotar al poderoso MAS de Evo. "Hay que lograr una concertación que garantice la victoria", dijo Ortiz en diálogo con LA NACION.

-¿La salida de Evo Morales fue un golpe de Estado?

-Yo creo que no fue golpe. Obviamente hubo 21 días de protestas ciudadanas generalizadas contra un fraude electoral. Y el presidente presentó su renuncia y salió del país en un avión de la Fuerza Aérea mexicana sin que los militares hubieran salido a las calles antes de que él renunciara. Lo que ha sucedido es que ha habido una sucesión constitucional, ha subido la segunda vicepresidenta del Senado porque era el último eslabón legal y constitucional que quedaba vigente. Si bien ha habido un proceso traumático, complejo, porque hubo un vacío de poder durante unas horas, se ha procedido de acuerdo con lo que nos daba la Constitución como camino para superar una crisis tan difícil.

-¿Cuáles son los objetivos de este gobierno de transición?

-Bueno, primero, se ha logrado la pacificación del país solo 15 días después de haber asumido la sucesión constitucional la presidenta Jeanine Áñez. Bolivia está en calma, se han suspendido los bloqueos de las principales rutas, ya hay una provisión normal de alimentos, de combustible, no ha habido mayores sobresaltos económicos y las instituciones están funcionando. Lo segundo es encaminarnos hacia las elecciones. Tenemos 20 días para elegir a los nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral y a partir de ahí ellos tienen 120 días para realizar las elecciones.

-¿Cómo se logran consensos básicos en un país con tantas diferencias? ¿Cómo empezar a cerrar esas heridas?

-En el corto plazo lo estamos logrando; acordamos estas convocatorias a elecciones por unanimidad y hoy hay paz social a pesar de esas profundas diferencias. En el mediano plazo le corresponderá al próximo gobierno. Y ahí está claro que habrá que reconstruir la institucionalidad democrática, la institucionalidad republicana, y desarrollar políticas económicas y sociales que le permitan al país su convivencia pacífica, su integración en la diversidad que nos caracteriza, y obviamente superar los problemas reales que tenemos. Porque si bien Morales administró muchos recursos y generó un importante crecimiento del PBI, descuidó la salud, educación, vivienda y empleo formal.

-¿Qué les parece que va a pasar o qué desearían que pasara a futuro con Evo?

-Creo que él va a tener que enfrentar las consecuencias judiciales de distintos actos que ha cometido en contra de la Constitución y las leyes. El último, obviamente, la responsabilidad en el fraude electoral, que tendrá que ser investigada. Ha habido también gravísimas violaciones de los derechos humanos durante sus tres períodos.

-El MAS parece haber asumido cierto tono conciliatorio en el Congreso. ¿Por qué cree que fue?

-Porque hubo una reacción ciudadana muy fuerte. Obviamente las ciudades, donde vive el 70% de la población, asumieron una actitud de rechazo y de condena social a la actitud de abuso de poder, prepotencia y fraude electoral del MAS.

-¿Para las elecciones harán un frente unido de la derecha y el centro frente al MAS?

-Nosotros, mi partido, el Movimiento Demócrata, va a hacer todo lo posible para lograr una concertación amplia, una concertación democrática que garantice la victoria electoral que asegure la gobernabilidad y que sobre todo tenga un proyecto de país.

-Entonces apuntan a una coalición lo más amplia posible, algo que ya habían intentado...

-Lo intentamos hace un año, no lo logramos. Creo que después de todo lo que ha pasado tenemos mucha más responsabilidad de lograr una concertación democrática para asegurar la victoria electoral, la gobernabilidad futura en los próximos cinco años y, sobre todo, un proyecto de país con una gestión pública exitosa que realmente le demuestre a la población boliviana que hay otro camino para mejorar nuestros problemas sociales y económicos.