Una nueva ética del descanso

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No descansamos porque el trabajo nos necesita, pero no incluir al “tiempo fuera” dentro del concepto de trabajo es una trampa que más temprano que tarde deja en evidencia este círculo vicioso. Sin embargo, y en parte como efecto de lo que ocasionó la pandemia, comienza a asomar la idea de una cultura del descanso con creciente evidencia de su utilidad como espacio regenerativo.

A pesar de sentir el gran peso de las exigencias laborales, muchos trabajadores tienen semanas de vacaciones acumuladas o días libres que no se han tomado, justamente, por tener mucho trabajo o no encontrar el momento para hacerlo. En el libro Time Off, Max Frenzel y John Fitch aseguran que está llegando un nuevo tiempo en el trabajo en que se está redefiniendo la idea del tiempo afuera en el que los workaholics y adictos a la productividad necesitan ser tan deliberados con su tiempo de descanso como lo son con el de trabajo. Y esto va mas allá de tomarse las vacaciones que corresponden, sino en ponerse creativos para crear lo que nombran como una ética del descanso.

Procastinadores de sueños

El periodista William Green describe en su nuevo libro Richer, wiser, happier, a través de entrevista a decenas de ricos y famosos, cómo los breaks no son solo un técnica de relajación, un gusto o una moda de bienestar, sino que lo hacen desde el pragmatismo más salvaje: les va mejor si descansan. “No se pueden tener pensamientos profundos si no se estructura la vida de esa manera”, dice Green. Por otra parte, las compañías corren el riesgo de perder a muchos de sus más comprometidos empleados. Según una encuesta del Yale Center for Emotional Intelligence una de cada cinco personas que se consideran a gusto y comprometidos con su trabajo, también experimentan niveles de burnout expresados en frustración y estrés.

Para muchas industrias tener vacaciones ilimitadas no alcanza para que la gente se las tome, por eso hay empresas como Linkedin o el gigante de videojuegos Roblox que está experimentando tomando recesos obligatorios para todos de algunos días o una semana, que se marcan como un punto de inflexión al valor que se le da al tiempo sin trabajo.

Para los que no ven posible tomar más días de descanso y ser metódicos con los breaks, Fitch recomienda empezar con micro dosis de breaks, y una manera bastante simple de hacerlo es marcando un día o algunas horas de detox digital. Un sabático de la tecnología, en vez de estar 24x7 online que tal pasarlo a un 24x6. También recomienda el ejercicio: “más de… menos de…” que te guíe en cómo usás el tiempo.

“El sagrado descanso” es la charla TED de la médica y autora Saundra Dalton donde describe los siete tipos de descanso que toda persona necesita para cuidar su salud: físico, mental, sensorial, creativo, emocional, social y espiritual. ¿Por cuál empezamos?

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