Águilas calvas, castores y tortugas marinas: Nueva York se llenó de animales silvestres que pululan por la ciudad

·7  min de lectura
Pawel Pieluszyński, un jardinero del Brooklyn Bridge Park de Nueva York, en una tarea de reconocimiento de mariposas
Adrienne Grunwald

NUEVA YORK.- Adrian Benepe dedicó gran parte de su vida a la promoción de los espacios al aire libre de la ciudad de Nueva York, desde su época como guardaparques en la década de 1970, hasta su cargo como comisionado general de parques y plazas, más de 30 años después. Pero nunca en su larga carrera había visto un fenómeno como el que se vive últimamente en la ciudad.

“Yo crecí en las plazas de Nueva York, pero nunca hubo gavilanes de cola roja, halcones peregrinos, ni águilas calvas”, dice Benepe, actual presidente del Jardín Botánico de Brooklyn. “Tampoco se veían mapaches. Lo que había eran palomas, ratas y ardillas. Eso siempre hubo. Pero ahora se ven águilas calvas por toda la ciudad, y este invierno hasta se las veía lanzándose en picada sobre sus presas en Prospect Park”. Y las aves de rapiña son apenas la punta del iceberg.

La lista es larga. Hay murciélagos y mariposas en peligro de extinción, abejas nativas silvestres, un coyote en el Central Park, castores, salamandras y ranas atigradas en Staten Island, un gato montés, un visón y zorros de varios colores en el Bronx. Hay arenques pinchagua y anguilas americanas que atraviesan la escalera de peces del río Bronx, con garzas y águilas pescadoras revoloteando al acecho, ostras enormes y diminutos hipocampos en los muelles del río Hudson, tortugas marinas en peligro de extinción, una foca bebé en Queens, y moscas damisela y una infinidad de insectos exóticos que no se veían en Brooklyn desde hacía décadas.

The Bronx River in New York, where a bobcat and a mink were spotted recently, on July 27, 2020.  New York is now Òthe greenest big city on earth,Ó one naturalist says. (Zack DeZon/The New York Times)
ZACK DEZON


The Bronx River in New York, where a bobcat and a mink were spotted recently, on July 27, 2020. New York is now Òthe greenest big city on earth,Ó one naturalist says. (Zack DeZon/The New York Times) (ZACK DEZON/)

La ciudad de Nueva York está viviendo un sorpresivo regreso de la vida silvestre nativa, y en una cantidad y diversidad que tiene atónitos incluso a los ecologistas y guardaparques locales. “Estamos viendo la milagrosa aparición de vida silvestre acá mismo, en medio de la ciudad”, dice Benepe.

La respuesta fácil sería que la naturaleza floreció y las criaturas proliferaron durante el año pasado, mientras la ciudad estuvo virtualmente cerrada por la pandemia, pero la vida silvestre necesita un hábitat, y según Kathryn Heintz, directora ejecutiva de Audubon Society de Nueva York, el regreso de esos animales se debe al esfuerzo que viene haciendo la ciudad desde hace 40 años para ampliar y sanear los parques, ríos, bosques y humedales de la región. Esas medidas incluyen la plantación de árboles, flores y plantas nativas de la zona, la prohibición de pesticidas en los parques, y una inversión de miles de millones de dólares para convertir los antiguos vertederos y basurales a cielo abierto en santuarios naturales.

Ahora, dice Heintz, “Nueva York es la ciudad más verde del planeta”.

Deterioro

Pero aunque los funcionarios de espacios verdes se muestran entusiasmados con estos avances ecológicos, a muchos les preocupa el presupuesto relativamente bajo destinado a los parques de la ciudad, que según ellos representa una amenaza para los ecosistemas naturales, debido al deterioro de los sistemas de drenaje y a la escasez de personal de mantenimiento.

Según Heintz, Benepe y otros funcionarios, el tema del financiamiento está en niveles críticos.

FILE Ñ A red-tailed hawk and a very nervous squirrel in New YorkÕs Central Park on Jan. 31, 2021. New York is now Òthe greenest big city on earth,Ó one naturalist says.  (Dave Sanders/The New York Times)
Dave Sanders


FILE Ñ A red-tailed hawk and a very nervous squirrel in New YorkÕs Central Park on Jan. 31, 2021. New York is now Òthe greenest big city on earth,Ó one naturalist says. (Dave Sanders/The New York Times) (Dave Sanders/)

El mes pasado, la tormenta residual del huracán Ida arrasó partes de la ciudad y se cobró la vida de al menos a 13 neoyorquinos. “Los parques deberían funcionar como esponjas, pero ocurre todo lo contrario y se inundan por completo”, dice Adam Ganser, director ejecutivo de New Yorkers for Parks, una organización sin fines de lucro.

El financiamiento de los parques está clavado en el 0,6% del presupuesto total de la ciudad desde hace décadas, mientras que otras ciudades le destinan entre el 2% y el 4% de sus ingresos, señala Ganser. Eric Adams, el candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York, ha prometido aumentar el presupuesto al 1%, mientras que el candidato republicano Curtis Sliwa dijo en un debate a principios de este mes que lo aumentaría al 2%. Para Ganser, esos aumentos servirían para revertir la situación.

“La ciudad de Nueva York ha hecho un muy buen trabajo en la recuperación y construcción de hábitats postindustriales, y tenemos humedales y praderas increíblemente intactos”, dice Rebecca McMackin, directora de horticultura del parque del puente de Brooklyn. “Y hay que protegerlos”. Bajo la dirección de McMackin, ese parque construido sobre los muelles del East River, es ahora el hogar de una creciente población de abejas raras, polillas, moscas polinizadoras, mariposas y pájaros.

Espacios verdes

Con enclaves como esos, Nueva York ahora tiene más de 30.000 hectáreas de espacios verdes, que incluyen humedales, cementerios, parques y bosques, según Natural Areas Conservancy, una organización sin fines de lucro formada bajo la administración del alcalde Mike Bloomberg en 2012. Unas 12.000 de esas hectáreas son administradas por la ciudad, dice Meghan Lalor, vocera del Departamento de Parques y Recreación de la Ciudad de Nueva York. (En comparación, Chicago tiene solo 3000 hectáreas verdes y San Francisco, poco más de 2000).

Pawel Pieluszyński, a gardener at Brooklyn Bridge Park in New York, tags a monarch butterfly on Sept. 26, 2021. This fall, monarch butterflies took refuge in the wildflowers of Brooklyn Bridge Park and Hudson River Park while traveling from Canada to Mexico. (Adrienne Grunwald/The New York Times)
Adrienne Grunwald


Pawel Pieluszyński, a gardener at Brooklyn Bridge Park in New York, tags a monarch butterfly on Sept. 26, 2021. This fall, monarch butterflies took refuge in the wildflowers of Brooklyn Bridge Park and Hudson River Park while traveling from Canada to Mexico. (Adrienne Grunwald/The New York Times) (Adrienne Grunwald/)

Para Sarah Charlop-Powers, directora ejecutiva de Natural Areas Conservancy, los humedales y bosques de la ciudad merecen ser una prioridad, ya que sus beneficios van más allá de proporcionar un hábitat para la vida silvestre. Los humedales juegan un papel crucial en la reducción de las inundaciones durante las grandes tormentas, dice Charlop-Powers, y agrega que desde el siglo XVII, la ciudad ha perdido el 85% de sus lagunas y arroyos, y el 99% de sus humedales de agua dulce.

“Cuanto más demoremos las inversiones necesarias, más probabilidades tendremos de perder para siempre muchas áreas y especies claves. Siento que es urgente actuar”, dice.

Según el departamento de parques de la ciudad, desde 1993 se han recuperado 60 de las 2200 hectáreas de humedales de Nueva York. Pero Charlop-Powers aclara que la ciudad sigue perdiendo 2,5 hectáreas al año debido al aumento del nivel del mar y la erosión.

Y agrega que hacen falta leyes de humedales más estrictas. Actualmente, hay un grupo de vecinos de Staten Island que está tratando frenar un desarrollo comercial sobre un gran humedal que ayudó a mitigar las inundaciones de la súper tormenta Sandy. El desarrollo comercial fue aprobado porque los humedales no quedaban encuadrados dentro de la protección estatal.

Riesgos para los bosques

Los bosques son otro motivo de preocupación. Sin más fondos, “corren el riesgo de convertirse en yuyales”, dice Charlop-Powers. “Estamos perdiendo biodiversidad, lo que significa una disminución de la retención de carbono, del enfriamiento localizado y de la captura de aguas pluviales. Todas esas cosas requieren atención y una gestión activa.”

A pesar de la preocupación por el presupuesto y el mantenimiento, la red de parques nuevos y restaurados y la multiplicación de “techos verdes” potencian simbióticamente la proliferación de vida silvestre en Nueva York”, dice Charlop-Powers.

El Parque del Hudson y el Parque del Puente de Brooklyn son dos ejemplos de espacios verdes que también funcionan como santuarios de vida silvestre. Durante el mes pasado, los canteros de flores silvestres fueron la escala obligada de cientos de mariposas monarca, en peligro de extinción, en su migración anual de Canadá hasta México.

Esta primavera boreal y por primera vez en décadas, en los arbustos de arándanos silvestres del parque del puente de Brooklyn se vieron ejemplares de la rara abeja polinizadora de esa planta. McMackin, directora de horticultura del parque, está alentando a los vecinos de la zona a plantar arbustos de arándano en sus terrazas, techos y patios, como parte de una iniciativa para recuperar esa especie específica de abeja nativa.

Pero McMackin aclara que todos esos esfuerzos, en realidad, se vienen gestando desde hace 40 años, y atribuye los éxitos actuales al trabajo del Centro de Plantas y Cinturón Verde de la ciudad, que abrió en Staten Island en la década de 1980 para resguardar y reproducir cientos de semillas y plantas locales, y así reponer la flora nativa esencial para atraer a los animales silvestres.

Las semillas que reproduce y distribuye ese centro actualmente crecen y prosperan en Prospect Park y Central Park, y sus pastos nativos se han utilizado para restaurar las dunas de Rockaways, cerca de las zonas de anidación de las aves costeras en peligro de extinción.

The New York Times

Traducción de Jaime Arrambide

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.