CORDOBA.- La automotriz Renault Argentina se vio obligada a paralizar ayer su producción y a suspender a la mitad de su personal en el complejo industrial del barrio Santa Isabel, como consecuencia del faltante de insumos provenientes de Brasil.
La medida, que afecta a unos 900 trabajadores, se prolongará hasta mañana. Según el vocero del Sindicato de Mecánicos (Smata), Leonardo Almada, el freno de la producción obedece a que están pendientes de ingresar embarques con autopartes fabricadas en Brasil, porque un conflicto de trabajadores de la aduana de ese país impide la salida de camiones con la carga.
El personal aduanero de Brasil está en huelga por reclamos salariales desde el 16 de julio pasado, lo que obligó a las autoridades de otros organismos federales (sanitarios, agropecuarios, medicinales, etc.) a dictar normas de excepción para evitar una virtual paralización del comercio exterior del socio mayor del Mercosur.
Renault ya había tenido que paralizar su actividad algunos días en junio pasado y durante dos semanas, entre fines de ese mes y principios de julio, a raíz de la sobrecarga de stock provocada por el freno de las compras desde Brasil. La terminal cordobesa destina al mercado de ese país la mayor parte de los 400 vehículos diarios -los modelos Clio, Kangoo, Symbol y Fluence- que produce en Santa Isabel.
En aquella ocasión estuvieron suspendidos 1600 de sus 1800 dependientes, quienes, al igual que lo que ocurre ahora, percibieron el 75 por ciento de sus salarios.
Sobre la parálisis de esta semana, Almada dijo que "los camiones que deben llegar de Brasil están parados en la Aduana". Desde la empresa se admitió el parate de la producción, pero no se dieron precisiones.
Los efectos del conflicto en las aduanas brasileñas también repercutieron en Paraguay. En este sentido, la Asociación Gremial de Empresarios de Transporte de Cargas del Paraguay aseguró que las demoras ya ocasionaron pérdidas por 140.000 dólares.

