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    Los rebeldes sirios acusan a Damasco de haber trasladado armas químicas

    Los rebeldes sirios acusaron al régimen de haber trasladado armas químicas hacia las fronteras de Siria un día después de que Damasco amenazara con utilizarlas en caso de una "agresión extranjera".

    "Nosotros, en el comando conjunto del Ejército Sirio Libre (ESL) en el interior, sabemos perfectamente el lugar donde se encuentran esas armas y su posición", indicó el martes el ESL en un comunicado.

    "Asad trasladó algunas de esas armas y equipos para mezclar sustancias químicas hacia aeropuertos en la frontera", prosiguió el comunicado sin precisar qué frontera ni si se trataba de aeródromos civiles o militares.

    "Según nuestras informaciones, desde hace meses el régimen comenzó a desplazar reservas de armas de destrucción masiva (...) con el objetivo de presionar a la región y a la comunidad internacional", que piden incesantemente a Damasco que ponga fin a la represión iniciada hace 16 meses, agregan los insurgentes.

    El lunes, el régimen sirio reconoció por primera vez que posee armas químicas y amenazó con utilizarlas en caso de intervención militar occidental, pero no contra su población, desencadenando inmediatamente advertencias de la comunidad internacional.

    Rusia advirtió este martes a Damasco de que no debe utilizar armas químicas, recalcando que "Siria se sumó en 1968, con su ratificación, al protocolo de Ginebra de 1925 que prohibía el uso de gases asfixiantes, gases tóxicos u otro gas de este tipo".

    En momentos en que los combates se intensificaban en Alepo (norte) y que el ejército regular parecía consolidar sus posiciones en Damasco, la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton afirmó este martes que todavía hay tiempo para que el presidente sirio Bashar Al Asad entregue el poder.

    El general sirio Manaf Tlass, el militar de mayor grado que ha desertado, hizo un llamamiento este martes a sus compatriotas para que se "unan (...) y construyan una nueva Siria", en su primera declaración pública tras su defección, el pasado 6 de julio.

    La violencia causó al menos 108 muertos en el país, incluyendo 71 civiles, según un balance provisional del Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) con sede en Gran Bretaña.

    El general sunita Ali Mamluk, hombre de confianza de Bashar al Asad, fue nombrado jefe del servicio de seguridad, una semana después de la muerte de cuatro altos dirigentes en un atentado.

    Las fuerzas regulares de Siria concentraron el martes los ataques en los barrios de Qadam y Aasali, últimas áreas de resistencia rebelde en la capital siria, informó el OSDH.

    "Luego del asalto, las fuerzas regulares han realizado registros e hicieron varios arrestos", informó la entidad opositora. La víspera, el ejército había retomado el control de la mayor parte de la capital.

    Después de una semana de violentos combates en Damasco, las autoridades, dispuestas a terminar con la revuelta iniciada en marzo de 2011, afirmaron que el ejército había recuperado el control de la mayor parte de la capital, a pesar de algunas escaramuzas persistentes.

    Importantes fuerzas del régimen sirio se dirigían la noche del martes a la ciudad de Alepo, la segunda del país, donde se registran combates entre rebeldes y ejército, declaró a la AFP el portavoz del consejo del Ejército Sirio Libre (ESL, rebeldes).

    Por quinto día consecutivo, continuaban el martes los violentos combates en varios barrios de Alepo.

    Unos barrios rebeldes eran ametrallados por helicópteros, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), al día siguiente del anuncio por un responsable del consejo militar rebelde de que los insurgentes habían "liberado" varios barrios de esa ciudad de 2,5 millones de habitantes.

    Unos rebeldes sirios llegan armados a bordo de un vehículo a la ciudad de Selehattin, cercana a Alepo, para atacar la sede del gobierno local el lunes 23 de julio.

    Síntesis de los enfrentamientos del martes en Siria

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