(www.neomundo.com.ar)- La habilidad para evitar las enfermedades infecciosas parece haber sido esencial hace 100.000 años para el surgimiento del ser humano moderno. En ese entonces, la evolución humana alcanzó un cuello de botella: solo había de 5.000 a 10.000 individuos en todo el mundo. De ellos surgirían los humanos modernos, que migraron de África hacia el resto del mundo. Y parece que dos genes relacionados con la batalla contra los patógenos tuvieron mucho que ver con este salto evolutivo.
Un equipo de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos) publicó un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences en el que sugieren que la inactivación de dos genes relacionados con el sistema inmune dio a los antiguos humanos una mejor protección contra microbios como la Escherichia coli K1 y el Streptococco Grupo B, que causa la meningitis.
Según el especialista en medicina molecular Ajit Varki, por aquella época había muy pocos individuos y ese es el motivo por el cual una sola mutación podría haber tenido un gran efecto, y es que se habría expandido muy velozmente por toda la población. ″Encontramos dos genes que no son funcionales en los seres humanos pero sí lo son en los primates. Estos genes pueden haber sido afectados por patógenos bacteriales especialmente letales para los recién nacidos y niños. Matar a los más pequeños puede tener un impacto muy fuerte en la capacidad reproductiva″, afirma.
Varki encontró en investigaciones previas que algunos patógenos pueden actuar sobre receptores que reconocen los ácidos siálicos (siglecs) y, de esta manera, modificar la respuesta inmune del individuo que atacan para que no los afecte tanto.
En su nuevo estudio, los especialistas hallaron que en los humanos el gen que codifica para el Siglec-13 está inactivado y el que codifica para Siglec-17 produce una proteína sin ninguna utilidad para los patógenos. En los chimpancés, por el contrario, estos genes están funcionando.
Mediante un moderno experimento lograron que estos genes humanos produjeran las proteínas que codificaban originalmente, observando que la E.Coli y el Streptococci las reconocían. ″Los patógenos modernos todavía pueden unirse a ellas y pueden potencialmente alterar las reacciones inmunes″, asegura Varki.
Los especialistas creen que hace 100.000 a 200.000 años atrás, los predecesores del moderno ser humano se enfrentaron a patógenos muy peligrosos que redujeron muy fuertemente la cantidad de individuos vivos, de manera que solo sobrevivieron los que tenían la mutación genética del Siglec-13 y Siglec-17.
Más información sobre salud y ciencia visitando el sitio www.neomundo.com.ar - Simplemente haga click con su mouse arriba, sobre el logo de NEOMUNDO

