Buenos Aires, 1 de junio (T�lam).-La negativa de recibir transfusiones de sangre por parte de quienes pertenecen al culto de los Testigos de Jehov� cuando est� en riesgo la vida es una postura "totalmente contraria a la muerte digna", asegur� a T�lam el m�dico Eduardo Burga Montoya.
"El encarnizamiento terap�utico, la sobrevivida en exceso, la prolongaci�n de lo impostergable, de la muerte, es lo que contempla el derecho a la muerte digna", explic� el psiquiatra y legista.
Para el especialista, este concepto no tiene nada que ver con "una creencia que interpreta la Biblia de una manera que impide que una persona siga viviendo".
El titular de Psiquiatr�a de la Universidad del Salvador sum� sus reflexiones ante el debate que genera el estado cr�tico de salud de Pablo Albarracini, el hombre de 38 a�os que es Testigo de Jehov�.
El joven se encuentra inconciente desde el 5 de mayo cuando fue baleado durante un robo y su esposa Romina Carnevale present� un documento por el cual Pablo dej� asentada su voluntad de no ser transfundido por motivos religiosos.
A pedido de Jorge Albarracini, padre del joven, la Corte Suprema de Justicia solicit� a la Procuraci�n que se expida y al Cuerpo M�dico Forense que informe sobre los riesgos de practicarle un tratamiento alternativo.
"El valor de la vida es mayor que la creencia de una persona; ninguna concepci�n religiosa puede ir en contra de la protecci�n de la vida", afirm� Burga Montoya.
Junto al m�dico forense Oscar Ignacio Lossetti, el psiquiatra escribi� el an�lisis "Los testigos de Jehov�: praxis m�dica, aspectos, bio�ticos y jurisprudencia".
All� analizan algunos fallos judiciales relacionados con la negativa de recibir sangre por parte de Testigos de Jehov�.
"La mayor�a de los fallos respetan la decisi�n de la persona de no recibir transfusi�n, otros ponen freno si hay da�o a terceros y ante el caso de este hombre me pregunto: �no se da�a a sus hermanos, a su padre si se lo deja morir?�" reflexion� el m�dico.
El especialista reconoci� que es un tema "complejo que, a grandes rasgos, entrecruza cuestiones religiosas, �ticas, m�dicas, de derechos" y que genera "un conflicto entre el principio de autonom�a del paciente y de beneficencia m�dica". (T�lam).-
smlm-rb 01/06/2012 17:03

