Las jugadoras japonesas de fútbol, conocidas como 'Nadeshiko', actuales campeonas del mundo, han protestado después de que hayan tenido que viajar hasta Europa en clase turista, para participar en los Juegos, mientras que sus compañeros masculinos lo hicieron en 'business'.
Las japonesas, una de las principales bazas del país asiático para obtener una medalla de oro en los Juegos de Londres, realizaron un vuelo entre Japón y París en clase económica, mientras que los miembros de la selección masculina de fútbol, que no está entre las favoritas a medalla, lo hicieran en el mismo aparato, pero en clase 'business'.
"Supongo que debería haber sido al revés", criticó Homare Sawa, de 33 años y estrella de la selección japonesa, a su llegada a la capital francesa el lunes. "Sólo en términos de edad, somos mayores", ironizó la elegida mejor jugadora del mundo en 2011.
Sawa agregó que si ganan el oro en Londres, quizás puedan regresar a Japón en asientos más lujosos: "Cuando ganamos el Mundial (2011), nos cambiaron las plazas a 'business class' en nuestro viaje de regreso. Espero lograr un buen resultado y que nos traten de la misma manera".
El Comité Olímpico Japonés reservó plazas en clase turista para todos sus atletas, salvo para aquellos especialmente altos, como judokas y otros deportistas.
La Federación Japonesa de Fútbol cambió los billetes para los seleccionados masculinos en reconocimiento a su estatuto de potenciales medallistas.
Las 'Nadeshiko' (que toman el nombre de una flor que simboliza en su país la gracia y la feminidad) comenzarán la competición olímpica el 25 de julio contra Canadá, en un grupo en el que también se enfrentarán a Suecia y Sudáfrica.
Las jugadoras japonesas de fútbol Yuki Nagasato (drcha) y Ami Otaki celebran un gol marcado a Suecia en un campeonato de tres naciones el 20 de junio en el estadio Gamla Ullevi de la ciudad sueca de Gotemburgo.

