ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    En Londres, una peluquería jamaicana convertida en club de fans de Bolt

    Los niños están de pie sobre los asientos de skai rasgados de una peluquería del barrio de Brixton. El negocio, que sigue atendiendo a un cliente, rebosa de jamaicanos entusiastas que han venido a ver la final de 100 metros en una televisión colgada encima de los lavacabezas.

    "¡Todo el mundo, ondas positivas!", grita Ayana, que lleva en la mano una bandera jamaicana a juego con su ropa de colores amarillo, verde y negro.

    En este barrio multiétnico del sur de Londres, no hay duda. La estrella de la velocidad, Usain Bolt, triple campeón olímpico jamaicano, se va a imponer. Y Yohan Blake, su compatriota y campeón mundial de 100 metros, se va a quedar con la plata.

    "Bolt hacía footing" en las series de clasificación, dice Vivienne.

    En la calle donde los olores de curry se mezclan con los de marihuana, una mujer ha transformado su pequeño automóvil en tienda ambulante: el maletero desborda de camisetas 'Usain Bolt', el techo sirve de expositor de banderas jamaicanas.

    Un conductor estacionado a escasos metros se encarga de la animación musical, con un rap a todo volumen.

    Pero cuando en la pequeña pantalla aparecen Bolt y Blake en la pista del Estadio Olímpico, los gritos estridentes de la peluquería ahogan la música.

    En primera fila, varias mujeres con los ojos maquillados en verde y amarillo. Detrás, entre cuchillas de afeitar, cepillos y secadores, hombres con pitos.

    Fuera de la tienda abarrotada, los más tardones subidos encima de sillas de plástico buscan ver la pantalla entre los carteles publicitarios de manicura o de extensión de pestañas.

    Los atletas están en sus puestos. "Shhhhhhhhhh", dicen todos a coro con bastante éxito.

    Pero en cuanto suena el pistoletazo de salida, estalla también la euforia. El grupo se desgañita, las banderas jamaicanas se agitan frenéticamente, las chicas saltan cada vez más rápido al ver a Bolt volar hacia la victoria.

    9 segundos y 63 centésimas más tarde, un aullido que dura varios minutos se apodera del salón. Una niña se tapa las orejas.

    "¡Leyenda, leyenda", gritan las mujeres. Bolt "ni siquera corrió, trotaba", asegura una de ellas, Pat.

    "Es el mejor velocista de todos los tiempos", afirma por su parte Corey, de 30 años. "Es mi mejor regalo de cumpleaños", asegura Kimberley, que cumple 26.

    La medalla de oro de Bolt este domingo tiene un sabor especial para los Jamaicanos, en la víspera de los 50 años de la independencia de su país. "Es la guinda", se exclama Joseph, rodeado de sus hijos.

    Espectadores de la comunidad jamaicana residentes en el barrio londinense de Brixton, al sur, durante la final de los 100 metros lisos masculinos, donde ganó su ídolo Usain Bolt, el domingo 5 de agosto.


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