LONDRES (Reuters) - La esposa del ex primer ministro británico Tony Blair inició acciones legales por supuestas escuchas a sus mensajes de voz privados, según dijo el miércoles su abogado, convirtiéndola en el último personaje público arrastrado a un escándalo de pinchazos telefónicos que ha sacudido a los medios del país.
Barrister Cherie Blair, de 57 años, difundió un comunicado a través de una firma legal de Londres que ha llevado casos de escuchas telefónicas contra diarios británicos de Rupert Murdoch en nombre de varios clientes conocidos.
"Puedo confirmar que hemos realizado una denuncia en nombre de Cherie Blair relacionada con la intercepción ilegal de sus mensajes de voz", indicó en el comunicado el abogado Graham Atkins, de Atkins Thomson.
El abogado no estaba inmediatamente disponible para hacer más comentarios. El bufete dijo que no tenía nada que añadir al comunicado, y un portavoz declinó decir a quién demanda Blair. No había nadie disponible inmediatamente en su oficina para hacer comentarios.
La división de periódicos británicos de Murdoch, News International, ha llegado a varios acuerdos legales por acusaciones de escuchas telefónicas en los últimos meses.
Entre los que han aceptado indemnizaciones están los actores Jude Law y Sienna Miller y el ex jugador inglés de fútbol Paul Gascoigne.
La empresa afirmó durante años que las escuchas de mensajes de voz para producir artículos eran obra de un único reportero "rebelde" que fue a prisión por ese delito en 2007.
Pero la compañía admitió después que el problema era generalizado, dando lugar a un escándalo que llevó al cierre del periódico News of the World de Murdoch y sacudió la prensa, la policía y la clase política de Gran Bretaña.
Una portavoz de News International dijo que la compañía no tenía comentarios sobre el comunicado de Cherie Blair.
El primer ministro, David Cameron, ordenó una investigación dirigida por jueces para revisar las prácticas de la prensa, escuchas telefónicas y sobornos a policías por parte de los medios. Las pesquisas siguen en marcha.
Durante la década de gobierno de su marido, Cherie Blair tuvo una relación a menudo incómoda con la prensa. Después se quejó de que mucha de la cobertura sobre ella durante esa época estaba distorsionada o era inexacta.
En 2007, cuando ella y su esposo dejaron por última vez la vivienda del primer ministro en Downing Street, Cherie Blair se volvió a los medios que esperaban y dijo: "No los echaré de menos".
(Información de Peter Griffiths; Traducido en la Redacción de Madrid)


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