DOVER, Delaware, EE.UU. (AP) — Tribune Co. obtuvo el viernes la aprobación de la corte para salir de la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos, más de cuatro años después de que una compra con fondos tomados de préstamos dejó a la compañía sumida en una deuda insostenible.
El viernes, el juez de bancarrota Kevin Carey en Wilmington, Delaware, denegó las objeciones pendientes que varios acreedores habían presentado sobre el plan, lo que deja a Tribune en manos de un nuevo grupo propietario encabezado por el fondo de protección Oaktree Capital Management, JPMorgan Chase y Angelo, Gordon & Co., una firma que invierte en compañías en problemas financieros. Carey dijo que una vez que se realicen las revisiones finales al plan, confirmará la decisión.
La compañía Tribune, que fue fundada en 1847, publica algunos de los diarios más conocidos de Estados Unidos, entre ellos Los Angeles Times, The Baltimore Sun y Chicago Tribune. También es dueña de WGN en Chicago y otras 22 estaciones de televisión, así como la estación de radio WGN.
Tribune Co. solicitó la protección por bancarrota en 2008, menos de un año después de que el multimillonario inversionista Sam Zell encabezó una compra con fondos tomados de préstamos de 8.000 millones de dólares que dejó a la compañía con una deuda de 13.000 millones de dólares. En una compra de este tipo se usa dinero en su mayoría ajeno y tomado a préstamo.
El acuerdo se cerró mientras los diarios de todo el país de antemano enfrentaban un declive en la publicidad. Luego, la economía cayó en una de las peores recesiones desde la Segunda Guerra Mundial, y la publicidad se desplomó aún más.
La aprobación de Carey al plan de reorganización de Tribune abre las posibilidades de que la compañía busque la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones para la transferencia de licencias de transmisión a los nuevos propietarios. El proceso podría tomar seis meses más.
El mes pasado, la Corte Suprema de Estados Unidos se rehusó a escuchar una apelación de compañías de medios, entre ella Tribune, que deseaban levantar una prohibición del gobierno federal que impide poseer un periódico y un canal de televisión en el mismo mercado. La decisión significa que los nuevos propietarios de Tribune —que de antemano están interesados en otras compañías de medios de comunicación, incluyendo algunas adquiridas en otros casos de bancarrota— podrían verse obligados a vender algunos periódicos o estaciones televisoras a fin de cumplir con las reglas de "propiedad cruzada".

