RIO DE JANEIRO.- Con sendas declaraciones de apoyo, Brasil y Uruguay encabezaron el respaldo de la región al reclamo argentino para que Gran Bretaña acepte dialogar en torno de la soberanía sobre las islas Malvinas.
Mientras un grupo de legisladores brasileños envió una carta al Comité de Descolonización de Naciones Unidas para expresar su rechazo a la presencia británica en el disputado archipiélago, el canciller uruguayo, Luis Almagro, adelantó que su país "no reconocerá los resultados del referéndum anunciado por las autoridades malvinenses para 2013.
"Como ciudadanos brasileños, queremos adherir a este reclamo porque es nuestro sentir común, que proviene de una historia de luchas compartidas contra el colonialismo y a favor de la libertad", señalaron 15 diputados y senadores de los principales partidos políticos del Brasil, en la carta enviada a Nueva York.
"Ya no hay lugar ni tiempo en nuestro continente para que esta anacrónica situación continúe", subrayaron los legisladores.
"El colonialismo ha sido la causa de saqueos de inmensos recursos naturales, que condenaron a la pobreza a países ricos, injusta e ilegítimamente. Antes fue el caucho, el oro, la plata, las maderas preciosas. Hoy son las reservas petroleras del subsuelo continental y oceánico, y las inmensas riquezas pesqueras de nuestros mares", explicaron los legisladores.
Una copia de la carta fue entregada al embajador argentino, Luis María Kreckler, por el senador Roberto Requião, coordinador del Grupo de Amigos de la Cuestión Malvinas en Brasilia y presidente de la representación brasileña ante el parlamento del Mercosur. La embajada informó que los grupos de amigos de la Argentina en la causa Malvinas se han multiplicado y fueron creados ya en Río de Janeiro, Porto Alegre, Foz de Iguazú, Belo Horizonte, Florianópolis, San Pablo y Uruguayana.
En tanto, en Montevideo, el canciller Almagro dijo que el plebiscito anunciado por el gobierno de las islas "carecería de valor jurídico para la comunidad internacional, por lo cual nuestro país se reserva el derecho de no reconocer los resultados".

