EL CAIRO (AP) — El papa Shenouda III, patriarca de la Iglesia ortodoxa copta que condujo la minoría cristiana de Egipto durante 40 años en un período de tensiones crecientes con los musulmanes, ha fallecido. Tenía 88 años.
La agencia noticiosa estatal MENA dijo que Shenouda murió el sábado después de padecer problemas hepáticos y pulmonares durante varios años. Una emisora de televisión copta transmitió una imagen del patriarca con una leyenda continua que decía: "La Iglesia copta ruega a Dios que descanse en paz entre los brazos de los santos".
El patriarca, conocido en árabe como Baba Shenouda, dirigía una de las iglesias más antiguas del mundo que data su fundación de San Marcos, que se dice trajo el cristianismo a Egipto en el siglo I durante el reinado del emperador romano Nerón.
Para los diez millones de cristianos coptos en Egipto, Shenouda era un filósofo religioso y un líder carismático, notorio por su sentido del humor. Su retrato, que muestra una imagen sonriente, luce en muchos hogares y comercios coptos.
Por sobre todo, muchos coptos lo veían como el guardián de su minoría que vive en medio de una población musulmana mayoritaria en este país de más de 80 millones de habitantes.
Shenouda procuró un equilibrio conservador. Durante el gobierno del presidente Hosni Mubarak prestó firme apoyo a su gobierno, evitando a la vez promover las demandas coptas demasiado abiertamente ante el público para evitar la reacción de los musulmanes conservadores.
Después de la caída de Mubarak hace un año, los cristianos se preocuparon cada vez más por el poder creciente de los musulmanes conservadores. Los islámicos intransigentes lanzaron una serie de ataques a iglesias, y sus clérigos denunciaron que los cristianos acaparaban armas y querían controlar el país. La indignación de los cristianos por la violencia aumentó cuando los soldados reprimieron una protesta en El Cairo y mataron a 27 personas.
En una medida sin precedente destinada a demostrar unidad, líderes de la Hermandad Musulmana, junto con altos generales de los militares gobernantes, acompañaron a Shenouda para los servicios de la Navidad ortodoxa en enero en la catedral cairota.
"Por primera vez en la historia de la catedral, está llena de todo tipo de dirigentes islamistas en Egipto", dijo Shenouda a los presentes. "Todos coinciden en la estabilidad de esta nación y en amarla y trabajar por ella, y trabajar con los coptos como un solo hombre por el bien de Egipto".
De todos modos un sector de cristianos, particularmente entre los jóvenes que apoyaron la revolución contra Mubarak, se tornaron críticos de Shenouda por considerar que su actitud conservadora no hacía lo suficiente frente a la violencia anticristiana y la discriminación contra su comunidad.

