MOSCU (AP) — Irán se mostró más inflexible el lunes en la primera ronda de conversaciones con seis potencias mundiales sobre su polémico programa nuclear.
Teherán exigió que el mundo relaje las sanciones que ahogan sus ventas de petróleo antes de acceder a frenar sus actividades, que según Occidente pudieran ser para fabricar armas nucleares, dijeron diplomáticos.
Sin embargo, la insistencia de las seis potencias mundiales para que sea Teherán la que dé el primer paso de conciliación incrementa los temores de un fracaso de las negociaciones, que se celebran en Moscú.
Los diplomáticos dijeron que la República Islámica había pedido a las seis potencias mundiales con las que se reúne que "relajen integralmente las sanciones", junto con cualquier consideración de su exigencia de que Teherán deje de enriquecer uranio a niveles cercanos de la pureza necesaria para ojivas nucleares.
Sin embargo, las seis potencias —Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania— insisten en que cualquier disminución de las sanciones podrá darse sólo después de que Teherán detenga ese tipo de enriquecimiento.
El primero de los dos días de negociaciones concluyó el lunes con un tono pesimista.
Los anfitriones de las conversaciones son la máxima funcionaria de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, y su portavoz, Michael Mann. Dijeron que Irán presentó argumentos y objeciones sobre asuntos ya tratados en dos reuniones anteriores en abril y mayo que no llegaron a conclusiones.
Las seis naciones pidieron a los iraníes responder concretamente a su demanda de detener el enriquecimiento de uranio de alto nivel. Aunque Mann dijo que ese tema esta siendo "atendido", rehusó decir si la respuesta iraní cumplía con las expectativas de las potencias.
Estados Unidos y otros países sospechan que Irán enriquece uranio para desarrollar armas nucleares. Teherán lo niega, al decir que sus metas nucleares tienen propósitos pacíficos y que el enriquecimiento es únicamente para un reactor y para isótopos médicos, pero los temores han sido alimentados por la negativa de Irán de detener el enriquecimiento o aceptar el uranio del extranjero.
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El periodista de The Associated Press Ali Akbar Dareini contribuyó para este despacho.

