OAK CREEK, Wisconsin, EE.UU. (AP) — Cientos de personas acudieron el viernes a una secundaria de Wisconsin para rendir un homenaje postrero a seis feligreses asesinados a tiros por un supremacista blanco en un templo sij de un suburbio de Milwaukee.
Dolientes con aspecto sombrío y lloroso, la mayoría de ellos con coloridos turbantes de seda según la tradición sij, recibían a los familiares de las víctimas con abrazos en el gimnasio de la secundaria Oak Creek.
En el interior se encontraban seis ataúdes abiertos con cadáveres adornados por flores y una gran pantalla de video mostraba fotos de los muertos y heridos.
Los asistentes ocuparon sus asientos mientras los cantantes sij entonaban himnos en punjabi, un dialecto de la India. Uno de los cantores hizo una pausa para traducir al inglés el significado de algunas de las plegarias cantadas.
"Querido Dios, me has dado este cuerpo y esta alma. Este cuerpo hace lo que quieres que haga. Toma mi alma, esta es tu alma", indicó.
El secretario de Justicia, Eric Holder, elogió a la comunidad sij y afirmó que ésta reaccionó sin violencia a pesar de haber presenciado lo peor de la humanidad.
"Ustedes han inspirado lo mejor de quienes somos", agregó.
Los investigadores federales quizá jamás conozcan las razones por las que Wade Michael Page, de 40 años, atacó a personas desconocidas para él en un lugar sagrado. Lo único que se sabe de él es que abrió fuego con una pistola 9mm contra el templo sij de Wisconsin poco antes del servicio religioso del domingo.
Page causó la muerte a cinco hombres y una mujer, e hirió a otros dos individuos. Las autoridades dijeron que después emboscó al primer agente que se presentó en el lugar, a quien disparó en nueve ocasiones y dejó en estado crítico. Un segundo agente después acertó un disparo al estómago a Page, quien se suicidó de un tiro en la cabeza.
La violencia contra los sijs se ha vuelto demasiado frecuente, manifestó el viernes Holder a los asistentes al funeral.
"Esta situación es incorrecta, es inaceptable y no será tolerada", agregó.
Decenas de agentes estuvieron de pie en el gimnasio y observaron el servicio religioso.
El gobernador Scott Walker habló a la multitud y dijo que la comunidad sij ha demostrado a otros que la mejor forma de responder al odio es con el amor.
"Hoy lloramos con ustedes, rezamos con ustedes y les respaldamos", dijo Walker.
Tras el servicio religioso, los asistentes tenían previsto regresar al Templo Sij, donde los sacerdotes leerían desde el principio al final el libro sagrado sij "El camino de Akhand" en un rito tradicional para honrar a los muertos, proceso que dura 48 horas.

