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    Centroamérica revisó estrategia común contra narcotráfico y el hambre

    Los presidentes de Centroamérica analizaron el miércoles con la OEA una estrategia común contra el narcotráfico, que convirtió a la región en la más violenta del mundo, y acordaron acciones para garantizar el abastecimiento de alimentos debido a una sequía que afecta a la región.

    "Tenemos una lucha contra la pobreza, queremos paz y estabilidad, pero eso pasa por el combate al narcotráfico y al crimen organizado que son factores de inestabilidad", dijo el gobernante nicaragüense Daniel Ortega, que preside hasta diciembre el Sistema de Integración Centroamericano (SICA).

    A la cita, que tuvo como invitado al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, acudieron los presidentes Porfirio Lobo (Honduras) y Mauricio Funes (El Salvador); mientras que Otto Pérez (Guatemala), Ricardo Martinelli (Panamá) y Laura Chinchilla (Costa Rica) estuvieron representados por sus cancilleres.

    En una resolución firmada al concluir la reunión, los mandatarios instruyeron a la secretaria general del SICA para "que instale a lo inmediato el mecanismo de coordinación, evaluación y seguimiento de estrategia de seguridad" regional, que se aprobó en junio de 2001 en Guatemala.

    Por su parte, el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) presentó los avances del informe sobre el problema de las drogas en las Américas, de lo que los mandatarios dijeron "tomaron nota", sin ofrecer detalles.

    En la cumbre, que conmemora los 25 años de los acuerdos que pusieron fin a décadas de cruentas guerras civiles en la región, los mandatarios abogaron por un mayor apoyo de la comunidad internacional, que prometió financiar con 2.000 millones de dólares los proyectos de seguridad.

    El interés principal es "la búsqueda de fondos", expresó el canciller de Costa Rica, Enrique Castillo, quien sustituye a Chinchilla porque dispuso permanecer al margen de las cumbres cuando se realizan en Nicaragua, a raíz de un conflicto limítrofe.

    La violencia del narcotráfico "nos ha unido más (...) alrededor de un eje, que es el tema de la estrategia (para enfrentarlo)", dijo el vice canciller nicaragüense Valdrack Jaentschke.

    Veinticinco años después de la firma de los acuerdos de paz, casi la mitad de los 45 millones de centroamericanos vive en la pobreza y la región sufre por la acción de las pandillas y la penetración de los cárteles de la droga de Colombia y México.

    Centroamérica, que junto a México sirve de puente por donde pasa el 90% de la cocaína que consume Estados Unidos, es la región más violenta del mundo sin conflicto bélico, según la ONU, con tasas de homicidio de casi 40 por cada 100.000 habitantes.

    "Centroamérica necesita negociar un nuevo acuerdo, un Esquipulas III, para enfrentar las nuevas patologías", el narcotráfico y crimen organizado, dijo el ex presidente guatemalteco Vinicio Cerezo, gestor de los acuerdos -junto con el ex mandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987, Oscar Arias-, condecorado en la cumbre.

    Los presidentes también evaluaron los problemas alimentarios que se avecinan por los períodos de sequía e inundaciones que se alternan en Centroamérica, vulnerable a efectos del cambio climático.

    Ante un posible encarecimiento de los alimentos debido a una sequía, se acordó "impulsar programas que garanticen la transformación, almacenamiento de alimentos a nivel familiar y comunitario", señala la resolución leída por Ortega.

    Los mandatarios convinieron "crear reservas estratégicas de alimentos" para satisfacer las necesidades de los sectores más pobres y tratar de "evitar la especulación" en los precios "ante situaciones climáticas, financieras o comerciales", añadió.

    "La credibilidad de nuestra estructura productiva" mejorará "si pensamos en un mercado alimentario común centroamericano", propuso Funes.

    Cifras del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de 2011 indican que Guatemala tiene índices de desnutrición infantil que alcanzan 49%, Honduras 29%, Nicaragua 21% y El Salvador 19,2%.

    El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega (I), su mujer, Rosario Murillo (C), y el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, este miércoles en Managua. Los presidentes de Centroamérica analizaron el miércoles con la OEA una estrategia común contra el narcotráfico, que convirtió a la región en la más violenta del mundo, y acordaron acciones para garantizar el abastecimiento de alimentos debido a una sequía que afecta a la región.

    El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, habla con el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, durante un encuentro en Managua, el 8 de agosto de 2012.

    Un hombre sale de su casa construida de deshechos en Managua, este martes. Los presidentes de Centroamérica analizaron el miércoles con la OEA una estrategia común contra el narcotráfico, que convirtió a la región en la más violenta del mundo, y acordaron acciones para garantizar el abastecimiento de alimentos debido a una sequía que afecta a la región.

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