ACTIVIDAD DE TUS AMIGOS

    No cede la ola de secuestros exprés

    Nadie puede parar la sucesión de secuestros exprés y "entraderas" que azota al Gran Buenos Aires.

    El miércoles a la madrugada había sido tomado cautivo el hijo del dirigente de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Mario Calegari, cuando llegaba a su casa, en Ramos Mejía.

    Ayer, un comerciante de San Miguel fue secuestrado cuando circulaba a bordo su Renault Kangoo y los cuatro delincuentes que lo tomaron cautivo lo liberaron dos horas después en la Panamericana, a la altura de Martínez, cerca de un shopping.

    Un familiar de la víctima tuvo que pagar unos 100.000 pesos de rescate para que los secuestradores lo liberaran sano y salvo.

    Según informaron fuentes policiales y judiciales, el violento episodio ocurrió minutos después de las 13.30, cuando el comerciante, que habría sido identificado como Luis Peratta, fue interceptado por cuatro delincuentes en la esquina de Muñoz e Italia, en San Miguel.

    En ese momento, los delincuentes obligaron al comerciante a abandonar la camioneta y lo subieron al Volkswagen Bora que usaron para interceptarlo.

    Un vecino vio la escena del secuestro y avisó al número de emergencias 911. Minutos después, tres móviles de la comisaría de San Miguel llegaron al lugar y rodearon la manzana, ante la presunción de que los delincuentes habían obligado al comerciante a entrar en su casa para robarle.

    Pero veinte minutos después se concretó la primera llamada extorsiva. Los delincuentes obligaron al comerciante a llamar a su familia y le exigieron que juntara dinero.

    "Durante las dos horas que me tuvieron secuestrado no pararon de pegarme. Fueron muy violentos. En todo momento me exigían dinero. Me pedían que los llevara a mi casa", relató el comerciante. Tanta fue la violencia que los delincuentes aplicaron sobre la víctima que el comerciante tuvo que ser atendido en un sanatorio de San Miguel por una herida que sufrió en la cabeza.

    Peratta fue secuestrado a plena luz del día, cuando circulaba por una de las esquinas más transitadas de San Miguel. Los delincuentes lo pasaron de su Renault Kangoo a otro vehículo y después lo tuvieron dos horas cautivo a bordo del Volkswagen Bora, sin que ningún móvil policial los interceptara o los siguiera.

    El comerciante fue liberado minutos después de las 15.30 en la Panamericana, a la altura de Martínez.

    Antes de abandonar a Peratta, los delincuentes cobraron los casi 100.000 pesos de rescate que había juntado la familia del comerciante, entre dinero efectivo, equipos electrónicos y joyas.

    Un allegado al comerciante llevó el rescate hasta el cruce de Panamericana y Camino del Buen Ayre. Allí, uno de los delincuentes se apoderó del dinero y se comunicó con sus cómplices, quienes liberaron a Peratta.

    A partir del relato de la víctima, los investigadores establecieron que no se trató de un hecho fortuito sino que los delincuentes tenían información sobre el comerciante y lo sorprendieron en el momento que menos lo esperaba, y en pleno centro de San Miguel. A diferencia de lo que ocurrió con los secuestros exprés que derivan en las denominadas "entraderas", en este caso la víctima se negó a ir a su casa con los delincuentes y por eso sobrevino el llamado extorsivo en el que se solicitó el rescate.

    Anoche, el fiscal federal Paul Starc ordenó secuestrar las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona para tratar de obtener datos sobre el vehículo en el que los delincuentes tuvieron cautivo al comerciante.


    Cargando...