Venezuela estimó el martes que el asesinato de su embajadora en funciones en Kenia está asociado a problemas laborales en la legación y negó un vínculo con un supuesto narcotráfico con valijas diplomáticas, en un misterioso caso en manos de la Justicia keniana.
"Hay una tesis que cobra fuerza, que (el homicidio) fue por problemas internos del personal que labora en la embajada, de carácter laboral, nada que se asocie al tema del narcotráfico y las valijas", dijo el ministro de Interior, Tareck El Aissami.
"No hay ningún indicio que apunte dentro de la investigación" al tráfico de drogas, insistió El Aissami, en el primer pronunciamiento del gobierno venezolano en la última semana sobre este caso.
Según medios kenianos citados este martes por la prensa venezolana, la policía del país africano estaría investigando un supuesto vínculo entre el asesinato de la embajadora en funciones, Olga Fonseca, y un caso de narcotráfico presuntamente a cargo de personal de la legación.
La Justicia keniana acusó el lunes al primer secretario de la embajada venezolana, Dwight Sagaray, por el asesinato de Fonseca, quien fue estrangulada en la residencia de la embajada el 27 de julio.
Sagaray, que se declaró inocente, debería gozar de inmunidad diplomática, pero ésta le fue retirada antes de su arresto, según responsables kenianos, aunque el gobierno venezolano no ha confirmado hasta el momento ese dato.
El tribunal también acusó de asesinato, en ausencia, al keniano Mohamed Ahmed y la policía emitió una orden de captura en su contra.
Dos guardias de seguridad también fueron imputados por su presunta participación en los hechos, aunque ni la fiscalía ni la policía precisaron la relación entre Sagaray, Ahmed y los guardias.
Por otra parte, El Aissami informó que Caracas envió una "comisión de funcionarios" a Nairobi para seguir de cerca la investigación de las autoridades kenianas, con las cuales está en "comunicación permanente".
"Confiamos absolutamente en la investigación que realiza Kenia, sabemos que este crimen no va a quedar impune", comentó.
Fonseca, de 57 años, fue nombrada embajadora en Kenia el 25 de junio, en sustitución de Gerardo Carrillo Silva, destituido a fines de mayo tras ser convocado por la Cancillería en Caracas, según dijo el propio diplomático este fin de semana al diario venezolano Ultimas Noticias.
Carrillo "rechazó" las acusaciones de acoso sexual que según la prensa keniana formularon contra él algunos de los empleados de la embajada.
El gobierno venezolano no ha informado hasta ahora sobre los motivos de la destitución del embajador, mientras los venezolanos siguen este misterioso caso a partir de informaciones de prensa locales y kenianas.
El 1 de agosto, Chávez informó escuetamente que el caso "se está investigando" y aseguró que su gobierno colaborará con las investigaciones.
Dos días antes, Caracas había expresado en un comunicado su pesar por "la deplorable desaparición física" de Fonseca.
El cadáver de la diplomática fue repatriado la semana pasada y enterrado en Acarigua (Estado de Portuguesa, oeste), en presencia de familiares y amigos.
Dwight Sagaray, primer secretaria de la embajada venezolana en Nairobi declara el 30 de julio de 2012 ante una corte keniana. El gobierno de Venezuela mantenía este martes silencio sobre el caso del asesinato el 27 de julio de su embajadora en funciones en Kenia, Olga Fonseca, por el cual un diplomático que pertenecía a esa legación fue acusado el lunes por la justicia de Nairobi.

