GLENDALE, Arizona, EE.UU. (AP) — La gobernadora de Arizona dijo el jueves que no pretendía faltarle al respeto al presidente Barack Obama cuando lo señaló con un dedo durante una intensa discusión que sostuvieron en la pista de un aeropuerto.
Pero la republicana Jan Brewer dice que el mandatario demócrata sí le faltó al respeto cuando puso fin a la conversación en forma abrupta.
El breve encuentro —fuera del alcance del oído de los observadores pero captado por las cámaras— fue una demostración altamente visible de las escaramuzas verbales y legales que se han dado con cierta frecuencia entre Brewer y el gobierno de Obama en torno a la inmigración no autorizada y otros temas.
La llegada de los presidentes a aeropuertos normalmente suele consistir en el intercambio de simples palabras de cortesía entre los involucrados, pero Brewer y Obama tienen una historia de desavenencias. Y parte de esa historia es lo que aparentemente derivó en la discusión, de acuerdo con las versiones proporcionadas por la gobernadora y por la Casa Blanca.
Brewer dijo que, durante su conversación, invitó a Obama a visitar Arizona con el fin de escuchar acerca de los logros de su gobierno y para que acudan juntos a la frontera entre Estados Unidos y México, que ha sido un punto de fricción entre ambos por la cuestión de la inmigración no autorizada.
Entonces Obama dijo que el libro de Brewer recién publicado describe en forma errónea una reunión que sostuvieron ambos en la Casa Blanca en 2011.
En una entrevista el jueves en otro aeropuerto del área de Phoenix, Brewer dijo que hace muchos ademanes con las manos a la hora de hablar y que el hecho de que haya señalado a Obama con un dedo durante su conversación no significa que pretendiera faltarle al respeto.
"Respeto la investidura del presidente", afirmó. "Estaba allí para darle la bienvenida".
Dijo que está agradecida por la visita y tenía pensado hablar con el mandatario acerca de los logros del estado. Pero indicó que se sintió "desconcertada por sus comentarios" cuando él dijo que estaba descontento por la forma en que su libro describía la reunión que sostuvieron en la Casa Blanca.
Inmediatamente después de dicha reunión Brewer dijo que fue cordial, pero su libro dice que Obama la sermoneó en la Oficina Oval y que sintió que él la menospreciaba.
"Es lo que es. Procedí a decirle eso, y él eligió alejarse caminando", dijo ella el jueves.
Cuando se le preguntó si consideraba que eso había sido una falta de respeto, respondió: "Bueno, yo nunca me habría alejado caminando de alguien con el que estuviera sosteniendo una conversación. Y, desde luego, eso es lo que es. Es una falta de respeto hacia mí".


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