Uno empuña el crucifijo, acude a misas cristianas y hasta a rituales de santería. El otro se ampara en la Virgen y afirma con contundencia que es católico.
Una orientación política clara es importante, y en la misma medida lo es la religiosa, en un país como Venezuela, donde el 83% de la población se identifica con la religión católica aunque en su mayoría no sean practicantes. Se trata de un rasgo de identidad.
Michelle Ascencio, antropóloga de la Universidad Central de Venezuela (UCV), dice que el Presidente Chávez siempre ha usado símbolos religiosos como el Cristo y la Biblia. Se pone la mano en el corazón, habla del manto sagrado de la Virgen, y señala que "Dios es mi comandante".
Pero a su juicio, Hugo Chávez, más que los símbolos, ha explotado la dimensión mágica de los venezolanos al transmitir en forma directa o indirecta que "tiene poderes". Cuando dice cosas como : "la Virgen me protege, allá tengo gente rezando por mi".
Esta ha sido una constante del Presidente, aun fuera de campaña, y según Ascencio se ha potenciado con su enfermedad, donde trata de insertar el pensamiento mágico en el pueblo. "Él hubiese querido que su curación fuera un milagro". Pero esto no resultó.
En ese proceso, cuando su enfermedad estaba en un punto de ebullición en la opinión pública, Hugo Chávez apeló a todos los rituales santeros, misas católicas, evangélicas. "El se volvió errático, pues así como es importante saber hacia donde se orienta su tendencia política, también lo es su fe religiosa. Llega un momento en el que no le creen".
Por eso la especialista en el tema observa que ha disminuido el uso de estos símbolos en esta campaña, dado que, además, pasó por un fuerte período donde atacó con fiereza a la Iglesia católica, y luego trato de enmendarlo al ver que la mayoría de la población profesa esa religión. "Meterse con la iglesia es un error aquí y en América Latina en general".
En el 2002, el presidente Chávez dijo al nuncio André Duppuy que la Iglesia era "un tumor maligno". Esa sería la última vez que se reuniría con el cuerpo diplomático del Vaticano acreditado en el país.
A esto le siguieron expresiones como "diablo con sotana" en alusión a Monseñor Baltazar Porras, y "oligarca" al Cardenal Urosa.
Por su parte, el candidato opositor, Henrique Capriles, desde antes de la campaña ya se había definido como católico y devoto de la Virgen. En su cuello cuelgan rosarios y escapularios que le regalan sus seguidores.
Esa firmeza de Capriles en profesar su fe, según Ascencio "ha apaciguado el imaginario de los venezolanos. Eso reconcilia a la población". No se trata de que tengan que ser como él, es que él es católico. Cosa que no pasa con el Presidente, "no se sabe qué es, o en qué realmente cree".
Sobre la fe del mandatario se han tejido muchas historias, como los supuestos rituales de magia negra en Miraflores o el ambiente y comentarios que rodearon la exhumación de los restos del Libertador. Todos estos rumores se dejaron correr y generaron confusión.
Aunque muchos de los venezolanos que se identifican con la iglesia católica no sean practicantes, Ascencio asegura que en situaciones de crisis la gente apela a la fe.
Capriles Radonski sigue usando ese elemento en su campaña, pero para la estudiosa se trata de algo genuino, "él es claro, no confunde. Se persigna frente a una cámara, lo hizo el día que votó en las primarias, y siempre expresa su devoción mariana".El candidato opositor siempre acude a la celebración de las tradiciones religiosas del país. Es común verle caminar durante la procesión de la Divina Pastora en Lara o los actos de la Virgen del Valle en Nueva Esparta.
El presidente Chávez, por su parte, "no se atreve a ir a esas concentraciones de fe" dice Ascencio. En una oportunidad asistió a la procesión de la Divina Pastora, que se realiza en la ciudad natal de su ex esposa Marisabel Rodríguez, pero no fue bien recibido, y desde entonces no volvió a participar.
En su entorno castrense hay muchos identificados con la iglesia evangélica, aunque en el pasado los militares estaban, según la investigadora, ligados a Maria Lionza.
Además de la fe católica, en Venezuela ha proliferado la evangélica, sobre todo en las clases medias y en segundas generaciones. La experta detalla como factor de esta popularización que los evangélicos hacen una labor social importante, dado que tienen más recursos y el pastor es parte de la comunidad.


