La agencia de viajes Atrápalo ha lanzado una polémica campaña que ha reabierto el debate sobre los límites de la publicidad, al utilizar un recurso subliminal que podría vulnerar la ley.
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La campaña consiste en un spot donde se anuncian los servicios de una empresa llamada Revívelo, que ofrece implantar en la memoria de sus clientes recuerdos imborrables y vivir sensaciones únicas que jamás han experimentado. Algo realmente parecido a la intrigante compañía que aparece en la película "Abre los ojos".
Unas de las muchas ventajas que se destacan de la implantación de recuerdos es que no produce dolor, no tiene efectos secundarios y no produce déjà vu. Los interesados en esta técnica futurista pueden ofrecerse como voluntarios para un test pionero, tal y como se puede ver al final del vídeo.
El spot está tan bien realizado que habrá convencido a muchas personas, aunque desgraciadamente se llevarán una desilusión cuando descubran que la empresa en realidad no existe. Pero la posible ilegalidad del spot no se debe a ese motivo. Justo al final del anuncio (segundo 00:39), cuando se muestra el logotipo de la ficticia compañía, han insertado un frame prácticamente indetectable a primera vista que corresponde al logo de Atrápalo.
Esta técnica puede ser considerada publicidad subliminal, algo que se considera ilícito por la Ley General de Publicidad, que la define como aquella que "mediante técnicas de producción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogas, pueda actuar sobre el público destinatario sin ser conscientemente percibida".
La campaña, a cargo de la agencia Double You, seguirá dando mucho que hablar al dar el salto a televisión e incluir nuevas acciones en la red.
Coca-Cola, pionera en publicidad subliminal
Por muy moderna que pueda parecer, en realidad la publicidad subliminal se ha venido utilizando desde 1956, cuando se realizó la primera acción documentada de este tipo. El mérito hay que atribuírselo a Coca-Cola, que experimentó la estimulación del subconsciente de los espectadores de una película de cine al insertar un fotograma de la bebida y otro de unas palomitas de maíz.
Para el público se trató de algo imperceptible, pero sus cerebros captaron el mensaje y transmitieron al cuerpo las señales deseadas. El resultado fue que se vendió un 18% más de refrescos y un 58% más de palomitas.
Un fenómeno que genera un aluvión de debates
En Internet circulan un sinfín de vídeos de presuntas acciones subliminales, que no dejan de generar debate sobre si se trata de un efecto buscado o meras casualidades. Estos son algunos ejemplos:

