¿Se imaginan un mundo sin telas? Ni ropas, ni toallas, ni sábanas, ni pañuelos… absolutamente nada. ¿Con qué sustituiríamos ese material omnipresente en nuestras vidas? Si un día la humanidad amaneciera sin tejidos sería una catástrofe, el fin de la civilización como la conocemos.
Los creativos de Ikea han prefigurado ese futuro de pesadilla. Para promover su nuevo catálogo la compañía sueca ha realizado un anuncio que nos ilustra cómo sería una jornada normal en un mundo sin textiles. Y bastan dos minutos para comprender el dolor y la incomodidad que nos rodearía si cambiásemos el tapizado de los muebles por espinosas plantas o el atuendo cotidiano por cajas de cartón o envases de aluminio.
Ikea declara así su pasión por la suavidad, por las piezas esponjosas, refrescantes, coloridas, cómodas, románticas, que nos ayudan a relajarnos. "Sin textiles, la vida es dura", afirma. "Un poco de suavidad puede cambiar tu mundo".
Las telas han acompañado al hombre desde tiempos prehistóricos. Antes del siglo XX se elaboraban solo a partir de materiales naturales como el algodón, la seda y la lana, pero desde la pasada centuria, con el desarrollo de la industria química, las fibras sintéticas obtenidas del petróleo han ganado un espacio creciente en la producción de ropa.
