Washington, 17 de julio (Télam, por Melisa Cabo).- El candidato republicano a la presidencia, Mitt Romney, vuelve a recobrar el centro de atención de la campaña hacia la Casa Blanca con renovadas especulaciones sobre una inminente nominación de su compañero de fórmula tan pronto como esta misma semana.
Así, a poco más de un mes de las Convenciones Nacionales del partido republicano en Tampa, Florida, y tras un impenetrable hermetismo, la lista del posible vicepresidente de la oposición para las elecciones generales del 6 de noviembre parece acortarse a tres candidatos que suenan con más fuerza.
El ex gobernador de Minnesota Tim Pawlenty, el senador de Ohio Rob Portman y el gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, serían los nombres entre los cuales Romney estaría eligiendo a quien enfrente al actual vicepresidente demócrata Joe Biden en los comicios presidenciales.
Una versión difundida ayer por un medio estadounidense encendió los rumores al asegurar que el candidato republicano anunciaría su decisión esta misma semana, pero poco tiempo después un asesor de la campaña de Romney salió a poner calma señalando que “aún no se tomó ninguna decisión”.
“Podría haber un anuncio en cualquier momento entre ahora y la Convención, pero eso sólo pasará después de que una decisión haya sido tomada y ninguna decisión ha sido tomada” aún, dijo el asesor principal de la contienda republicana, Eric Fehrnstrom, a medios locales.
Romney estuvo últimamente en el foco de los cuestionamientos del actual mandatario y candidato a la reelección, Barack Obama, quien lo atacó haciendo referencia a su carrera en el sector privado y a su negativa de realizar una presentación más extensa de su declaración de impuestos.
Ante esta situación, el optar por correrse de las tradiciones y nombrar a su vicepresidente con marcada anticipación a las Convenciones Nacionales, le daría al candidato republicano un aire renovado para revertir la tendencia negativa de las críticas de los demócratas.
Aunque por otro lado, revelar con tanto tiempo previo a su compañero de fórmula podría también significar un riesgo al convertirse en un nuevo objetivo de Obama para apuntar contra su rival.
A su vez, Romney planea una visita la semana próxima a Londres para participar de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos y para desarrollar eventos de recaudación de fondos, por lo que el momento ideal para romper con los antecedentes de la fallida elección de Sarah Palin como candidata a vicepresidente republicana en las presidenciales de 2008, podría darse también al regreso de su viaje, que incluirá una visita a Israel.
Consultado tiempo atrás sobre una de las principales características que debía tener su segundo en la Casa Blanca, el ex gobernador de Massachusetts dijo que sería la experiencia, y en ese marco estarían incluidos los tres candidatos de los que todos hablan.
El ex gobernador Pawlenty, quien participó de la interna republicana para presidente en la actual elección, aportaría además el apoyo de los votantes evangélicos y el reflejo de su historia como integrante de la clase media, con un padre conductor de camiones.
Por otro lado, el senador Portman es otro de los candidatos que estaría en la lista reducida y quien aportaría el apoyo clave de Ohio, un estado históricamente indispensable para las aspiraciones de cualquier republicano, ya que ningún candidato del partido fue elegido presidente sin haber ganado las elecciones allí.
Por último, figuraría Jindal, el joven gobernador de Louisiana, quien estuvo participando de varias entrevistas apoyando a Romney y quien ayer realizó un evento de recaudación de fondos con el candidato.
De ser estos los futuros rivales de Biden, quedarían fuera de la contienda otros nombres como el del senador cubano-americano de Florida, Marco Rubio, y la gobernadora de Nuevo Mexico, Susana Martinez, quienes eran vistos como los candidatos que más podrían aportar respecto al voto hispano dados sus raíces latinas. (Télam).-
mc-fma-gel 17/07/2012 17:02

