NUEVA YORK (Reuters Health) - La capacidad masculina de
producir espermatozoides dependería de la habilidad del hombre
para manejar el estrés, según se desprende de un estudio que
midió su impacto en periodos cortos y largos de tiempo.
Un equipo de Italia encontró que los hombres con altos
niveles de estrés y ansiedad tanto pasajeros como prolongados
eyaculaban menos semen, y tenían una menor concentración y
cantidad de espermatozoides.
Los varones con los niveles más altos de ansiedad eran
también más propensos a tener espermatozoides deformados o con
poca movilidad.
"Juntas, nuestras observaciones sugieren sólidamente que (el
estrés y la ansiedad) serían un factor importante en la
fertilidad masculina", escribe el equipo liderado por Elisa
Vellani, del Hospital Europeo de Roma.
Estudios previos habían hallado que los hombres que realizan
un tratamiento o una evaluación de fertilidad tienen niveles de
estrés más altos que la persona promedio y algunos estudios
hasta habían asociado el estrés con la calidad del esperma,
según informa el equipo.
Pero al publicar los resultados en la revista Fertility and
Sterility, el equipo escribe que nadie había analizado si el
aumento pasajero o prolongado del estrés o la ansiedad tenían
distintos efectos.
El equipo reunió a 94 pacientes que concurrían por primera
vez a la clínica de fertilidad del hospital y a 85 hombres que
no consultaban por un tratamiento de fertilidad (grupo control).
A cada participante se le solicitó una muestra de semen para
analizar. Se les evaluó el nivel de estrés y ansiedad con
escalas estandarizadas (las respuestas podían sumar entre 20 y
80 puntos; a mayor valor, mayor estrés o ansiedad).
Ambos grupos obtuvieron entre 37 y 40 puntos, un rango que
no se considera "patológico".
Al comparar a los 28 hombres con los niveles más bajos de
estrés y ansiedad con los 40 participantes con los niveles más
altos, el equipo observó que los que estaban estresados eran más
propensos a tener una baja concentración y cantidad de
espermatozoides.
Además, los participantes más estresados eran más propensos
a tener espermatozoides inmóviles y con rupturas del ADN.
Sin embargo, una especialista en fertilidad ajena al estudio
consideró difícil saber cómo esto se aplicaría a la población
general, porque los participantes ya concurrían a una clínica de
fertilidad.
"¿Un hombre se estresa porque es infértil o el estrés causa
su infertilidad?", se preguntó Tina Jensen, investigadora del
Hospital Universitario de Copenhague que estudió los efectos del
entorno en la calidad del semen.
El estudio precisa que la relación entre estrés y calidad
del semen se debilitó en el grupo que no estaba buscando
tratamiento de fertilidad y que también parecía tener mejor
calidad seminal. Los hombres que necesitaban tratamiento
producían unos 29 millones de espermatozoides por ml de semen,
comparado con unos 52 millones/ml en los hombres del grupo
control.
Para la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de
espermatozoides por ml es un valor normal.
El equipo considera que deberían tenerse en cuenta "los
factores sociales y psicológicos" cuando se evalúan las posibles
causas de infertilidad y se realiza el tratamiento
correspondiente.
Jensen señaló que el estudio no especifica las diferencias
entre los hombres más y menos estresados, pero coincidió en que
los resultados son quizás más importantes para los hombres que
comenzarán un tratamiento de infertilidad, un proceso que es muy
estresante. "Para el resto de los hombres, no es importante",
sostuvo Jensen.
FUENTE: Fertility and Sterility, online 14 de febrero del
2013.
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