Pymes, la base del crecimiento
Julio A. Millán*
MEXICO, D.F., agosto 9 (EL UNIVERSAL).- El progreso económico y social de un país y por ende de sus habitantes, descansa en la creación continua de nuevas empresas y en el crecimiento y la consolidación de las existentes. En este contexto, las Micro, Pequeñas y Medianas empresas (Mipymes), tienen particular importancia, no sólo por sus aportaciones a la producción y distribución de bienes y servicios, sino también por el gran potencial de generación de empleos lo que representa el medio ideal para distribuir la riqueza y el bienestar.
Ahora bien, la importancia de las Mipymes es más absoluta que relativa, ya que según el Censo Económico de 2009, de las aproximadamente 5 millones 150 mil empresas que existen en el país el 95.2% son microempresas, el 4.3% pequeñas y el 0.3% medianas. En términos del empleo las Mipymes ocupan al 72.9% de la planta laboral y contribuyen con el 52% del Producto Interno Bruto. Podrán ser micros y pequeñas, pero no son poca cosa. Tampoco han mostrado pequeñez en la capacidad de adaptarse a los cambios tecnológicos y a innovar.
Sin embargo, para lo que sí son pequeñas es para sortear con éxito las condiciones que el entorno de negocios les impone. Entre las dificultades que enfrentan, se encuentra el acceso restringido a fuentes de financiamiento; bajos niveles de capacitación de sus recursos humanos; limitados niveles de innovación y desarrollo tecnológico; baja penetración en mercados internacionales; bajos niveles de productividad y limitada capacidad de asociación y de cumplimiento de los estándares de calidad. Todo ello ha contribuido a que las Mipymes no puedan desarrollarse en horizontes de largo plazo, como lo muestran investigaciones que apuntan a que en México en promedio cerca del 80% de las Mipymes fracasan antes de cumplir 5 años y el 90% antes de completar la década.
No obstante lo anterior, en México el Gobierno Federal ha reconocido la importancia de las Mipymes no sólo por su contribución al crecimiento económico y a la generación de empleos, sino también al desarrollo regional y local, como eslabones fundamentales de los encadenamientos productivos, así como su capacidad innovadora. Por ello, ha constituido e implementado una serie de programas y acciones de fomento, entre los que destaca el Fondo Pyme de la Secretaría de Economía que ha proporcionado apoyo financiero y de capacitación a cientos de empresas y contribuido a la generación de miles de nuevos empleos mediante la creación de nuevos negocios. Este día por ejemplo, comienza la 12a Semana Pyme en la que se espera se concreten más de 7 mil encuentros de negocios entre empresas tractoras y Mipymes, lo que sin duda seguirá abonando a la consolidación de estas empresas. De igual forma, son dignos de mención los Programas Públicos de Estímulos a la Innovación del Conacyt, los cuales están enfocados a crear y consolidar Mipymes de base tecnológica.
Sin embargo, el sistema de fomento a las Mipymes encabezado por organismos como la Secretaría de Economía a través de sus diferentes fondos, Nafin, y Promexico entre otras, adolece de dos problemas: insuficiencia de recursos y un enfoque poco alineado en términos de los esfuerzos que las distintas instancias gubernamentales otorgan a las empresas apoyadas. En el primer tema, es claro que los recursos no alcanzan para atender con mayor holgura presupuestal la multiplicidad de programas que se han creado. Por otro, nuestro planteamiento es que los recursos escasos pudieran aplicarse con mayor intensidad a programas orientados a constituir y consolidar cadenas productivas integradas por Mipymes no sólo para integrarse al mercado nacional sino también a las cadenas globales de producción.
La constitución de clústers y encadenamientos que detonen la competitividad, el desarrollo tecnológico y la innovación de las Mipymes es la clave para consolidar a estos motores que permiten la transformación el conocimiento en riqueza. Por ello, si se realinea el sistema de fomento, se podrá avanzar con mayor rapidez en reparar y reforzar el tejido empresarial mexicano. Esta tarea no sólo corresponde al Gobierno Federal, sino también a los gobiernos estatales y municipales. De igual forma es importante explorar y aprovechar las instancias internaciones que se han constituido como organizaciones auspiciadas por la Unión Europea y la APEC.
En Consultores Internacionales, S.C., consideramos que los avances que se han dado en el fomento a las Mipymes han sido fundamentales, sin embargo, es necesario contar con una estrategia integral e integradora. En pocas palabras, se requiere una política industrial flexible pero sólida tanto en instrumentos como en recursos, que sustente la participación de las MIPYMES como lo que son, el motor del desarrollo de nuestro país.
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*Presidente de Consultores Internacionales

