Buenos Aires, 7 de julio (Télam, por José Luis Ponsico).- Entre su merma física y la interna política -se alude a una lucha por el poder- en el país futbolero de lo único que se habla es del "renunciamiento" de Juan Román Riquelme.
El anuncio fue hecho por el astro, inmediatamente después de la caída 0-2 de Boca Juniors en San Pablo ante Corinthians, segunda final de la Copa Libertadores de América.
Hace 40 años la Juventud Peronista impulsó la campaña denominada Operativo Retorno. Las consignas eran Luche y Vuelve.
Se trataba de la vuelta del general Juan Domingo Perón a la Argentina en medio del régimen militar que conducía el duro general Alejandro Lanusse.
Desde la Resistencia Peronista a partir de los fusilamientos de 1956, el pueblo, a través del movimiento obrero, ansiaba la vuelta de su líder. Recién a fines del `72 se concretaría.
Por entonces, no había nacido Rolando Schiavi, uno de los que se pronunció sobre la decisión del último ídolo xeneize.
Sin embargo, el experimentado zaguero central lanzó un "Luche y Vuelve" sin vínculos -aparentes- con la ideología de la mayoría del pueblo argentino en seis décadas.
Curiosamente, ninguno de los dos (ni el "10" ni el defensor) tuvieron buenos desempeños en las dos finales. Es más: errores de ellos sirvieron para goles del Corinthians. Una primera contradicción con la vuelta del General.
Riquelme sabe -como todo líder- que el Poder lo da la gente. Así pasa en la política y en el fútbol. Un jugador lúcido como él nunca ignora hasta dónde llega lo suyo aunque "no la toque". Algo que ocurrió, virtualmente, en los partidos donde Boca se "jugaba" la chance en los dos torneos más importantes del semestre: el Clausura y la Copa Libertadores.
Riquelme pasó inadvertido contra Banfield, en el sur; ante Arsenal en la Bombonera y en los dos encuentros contra el `Timao` de San Pablo. Demasiado para un jugador estratega, decisivo.
Por su parte, Schiavi debe haber jugado los dos peores partidos del año calendario: contra Arsenal donde un error suyo permitió el tercer gol del equipo del Viaducto, cuando todo Boca estaba "jugado" en posiciones de ataque.
¡Y ni qué decir del pase "infantil" que hizo casi sin mirar en el segundo partido contra Corinthians, "regalo" que capitalizó Emerson para convertir el segundo gol.
Schiavi, por twitter, convocó a una gesta popular. Todo parece indicar que las consignas involucran -en el retiro inesperado del ídolo- a la Comisión Directiva. En especial es apuntado el presidente del club, Daniel Angelici, y esencialmente el cuerpo técnico en la figura -ahora desgastada- de Julio César Falcioni.
Los finales como en la política suelen ser abiertos. La vuelta de Perón produjo una jornada de conmoción y nada fue igual en el país.
¡Habrá que esperar para saber cómo termina la novela del 10! Para muchos como buen ídolo de potrero, a veces un chico caprichoso. Sobran antecedentes desde el genio de Villa Fiorito (Diego Maradona) pasando por el mágico Angel Clemente Rojas, nacido cerca del Viaducto (Sarandí) otro que se fue "mal" de Boca. Curiosamente hace 40 años, cuando volvía Perón a la Argentina.
Lo obvio: Román no es el General, Schiavi no es "la gloriosa JP" aunque buena parte de la masa xeneize piensa que Angelici y Falcioni están cerca de una dictadura en Boca. (Télam)
jlp-acm-bar
07/07/2012 18:39

